Chapadmalal: La onda viene de demolición y destrucción dijo el mandatario provincial

El gobernador defendió las obras en curso en la Rambla Casino, volvió a convocar al municipio a negociar la transición de Punta Mogotes y cargó con dureza contra la gestión nacional del complejo turístico histórico.

Tras el Congreso Bonaerense del Trabajo, el gobernador Axel Kicillof fue consultado en simultáneo sobre la Rambla, Punta Mogotes y el complejo turístico de Chapadmalal. Según el gobernador, la Rambla avanza, Mogotes se judicializa y Chapadmalal genera lo que él mismo definió como “repudio”. Tres frentes abiertos sobre la costa marplatense, y un denominador común: la tensión entre Provincia, Municipio y Nación sobre el patrimonio y el empleo de la ciudad.

La Rambla: etapa uno, camino a la dos

El gobernador confirmó que la primera etapa de las obras en la Rambla Casino está en ejecución y que ya trabajan para habilitar la segunda. Reconoció la complejidad del proyecto: “Es patrimonio histórico, hay que respetar cuestiones arquitectónicas. Si uno pudiera sacar lo que hay y reemplazarlo por un proyecto cualquiera, no.” El costo de respetar el patrimonio es mayor inversión y más tiempo.

En ese sentido, Kicillof pidió que se valore el esfuerzo de la provincia en un contexto donde la obra pública casi desapareció del mapa nacional. “Hoy en este país casi no hay obra pública”, remarcó.

Mogotes: la sillas vacías y una nueva convocatoria

Tres instancias judiciales y 554 días pasaron para que la causa por la municipalización del complejo Punta Mogotes comience a ingresar en la discusión, luego de que la Suprema Corte bonaerense remitiera las actuaciones al Juzgado Contencioso Administrativo Nº1 de Mar del Plata, donde el juez Simón Isacch tendrá a su cargo el destino del complejo balneario.

El gobernador aseguró que la Provincia está dispuesta a hacer una transición hacia la administración municipal, pero exige que sea ordenada. Rememoró como la provincia convocó a funcionarios del municipio a sentarse en La Plata para trabajar en el proceso y nadie fue. “El otro día veíamos la foto de Augusto Costa con los funcionarios: las sillas vacías”, describió “¿Por qué no vienen, se sientan y vemos para que esto se haga de manera compartida?”

Las actuales concesiones de los 24 balnearios vencen entre junio y septiembre, lo que convierte cada semana sin acuerdo en una presión adicional. Desde el municipio, el intendente Montenegro cuestionó: “Dicen que quieren devolver Punta Mogotes a los marplatenses, pero antes pretenden condicionar su futuro con decisiones tomadas desde La Plata para los próximos 20 años.” La Provincia, en tanto, sostiene que quiere licitar, renovar y recién entonces transferir.

Chapadmalal: “un negocio inmobiliario”

“Una vergüenza lo que está haciendo Milei”, abrió Kicillof, refiriendose al complejo turístico de Chapadmalal, administrado históricamente por el gobierno nacional. “Marcha, como ha hecho con todo, a un negocio inmobiliario. Ni siquiera sé si es un negocio turístico. Vaya a saber qué quieren hacer, a quién vendérselo”.

El gobernador denunció la pérdida de puestos de trabajo en el complejo y acusó al gobierno nacional de desinterés por un patrimonio que definió como “cultural, histórico, de Mar del Plata, de la provincia de Buenos Aires, de la Argentina”. Ante ese escenario, la provincia formuló que “si el gobierno nacional, por su ineptitud o su desinterés, no se puede ocupar de esto, charlemos de cómo nos lo transfieren y vemos cómo hacemos para conservar las fuentes de trabajo y ponerlo a funcionar”.

Kicillof no descartó debatir reformas o modernización del complejo, pero duda que esas sean las intenciones: “La onda viene de demolición y destrucción. Ahí no tienen ninguna intención de mejora”.