El gobernador reconoció la crisis del sistema de salud frente a la consulta de un periodista marplatense. Cargó las causas al modelo económico nacional, aceptó eventuales investigaciones y prometió mejoras.
El gobernador, que cerró este viernes en Mar del Plata el Congreso Bonaerense del Trabajo, fue consultado específicamente por la gestión de Homero Giles al frente del Instituto de Obra Médico Asistencial y por el malestar creciente de los afiliados con las prestaciones. Salió a dar la cara, aunque con un argumento que ya conocen los afiliados: el problema es el modelo, no la gestión.
“Hay una crisis del sistema de salud en la Argentina. El que no la ve es porque no la quiere ver.” arrancó Kicillof. Enumeró, más de 250 clínicas privadas en riesgo de cierre en todo el país, prepagas con caída de afiliados y obras sociales sindicales que no llegan a cubrir el 80% del PMO (Prestación Mínima Obligatoria).
Mar del Plata, específicamente, tiene alrededor de 100.000 afiliados a IOMA, aproximadamente el 15% de la población que viene peleando desde hace meses con turnos cancelados, cambios administrativos repentinos y un escenario de incertidumbre que afecta a toda la región.
El gobernador deslizó el dato que explicaría el desborde de los servicios públicos: 750.000 personas perdieron cobertura de prepaga u obra social en la provincia. “¿A dónde van? Van al hospital público, van a los centros de salud”, señaló. En ese marco, sostuvo que el propio IOMA absorbe usuarios que antes se atendían por privado o con otra cobertura familiar.
A esto se suma el golpe del Plan Remediar, discontinuado por el gobierno nacional. “El que no encuentra un remedio del gobierno nacional, ¿qué va a hacer? Va a tener que venir a la provincia de Buenos Aires, a los municipios que dan respuesta.”
Kicillof no cerró la puerta a las críticas. “Acepto cualquier tipo de crítica, y la que merezca una investigación, hay que hacerla, por supuesto”, afirmó. En cuanto a la gestión de Giles, no profundizó en autocrítica: “En IOMA vamos a seguir mejorando todo lo que podamos, vamos a seguir invirtiendo.” Sin embargo, remarcó dos veces su argumento central: “Lo que hay que cambiar es el modelo.”
