El gobernador encabezó el cierre del Congreso Bonaerense del Trabajo en el Hotel 13 de Julio y lanzó una ofensiva política contra el modelo económico nacional. Definió las políticas del gobierno nacional como “antiproducción y antiindustria” y presentó la provincia como “el escudo” que protegerá a trabajadores y pymes.
El gobernador Axel Kicillof eligió Mar del Plata para el cierre del primer Congreso Bonaerense del Trabajo y convirtió el encuentro en una plataforma de confrontación con el gobierno nacional. Ante sindicalistas, empresarios y funcionarios reunidos este viernes en el Hotel 13 de Julio, el mandatario bonaerense desarrolló un diagnóstico extenso sobre las consecuencias del programa económico de La Libertad Avanza: “El riesgo que hay hoy en la Argentina tiene que llamarse Riesgo Milei”.
El congreso, organizado por el ministro de Trabajo bonaerense Walter Correa, se extendió durante dos días con 26 paneles de debate y una participación que superó las expectativas iniciales de 1.500 asistentes. El encuentro cerró con la constitución formal del Consejo del Trabajo Bonaerense, un organismo tripartito que reunirá al Estado provincial, las organizaciones sindicales y las cámaras empresarias para planificar políticas productivas en los 135 distritos de la provincia.
El esquema que Correa comparó con Perón
Antes de que tomara la palabra el gobernador, Correa encuadró el valor histórico del espacio: “Desde ese mayo del 55, desde el Congreso de la Productividad y del Bienestar Social de Juan Domingo Perón, esto es lo más parecido que se pudo hacer”. El ministro delineó el carácter federal del encuentro, con representantes de todas las provincias, y señaló como uno de los ejes del debate la cuestión de la soberanía marítima, vinculando la presencia del Comando Sur en el mar argentino con lo que calificó como una erosión deliberada del trabajo portuario y pesquero nacional.
“Antiproducción y antiindustria”
Kicillof tomó el micrófono y desplegó durante más de una hora un análisis que combinó diagnóstico económico, memoria histórica y disputa político-electoral. Definió el programa de Milei como una reedición de los modelos de Martínez de Hoz y Cavallo (“es siempre lo mismo, tiene las mismas víctimas y los mismos beneficiarios”) y subrayó la supuesta paradoja de que se aplique en un contexto global donde el resto del mundo avanza en sentido contrario: “Estamos en un momento donde todos los países del mundo están tratando de cuidar la producción y el trabajo propio nacional. Todos los países menos uno, el que encabeza Milei”.
El gobernador identificó tres pilares del modelo que impugna: dólar planchado con importaciones abiertas, salarios bajos como “pieza central” (no como subproducto) de la política económica, y desregulación laboral. “Bajar los salarios no es un efecto secundario, es el centro del programa económico. Por eso dicen paritaria cero al comienzo de todos los años, por eso no homologan los acuerdos firmados por trabajadores y empresarios”, afirmó.
La ciudad de Mar del Plata también estuvo presente: “Nos lo dijeron los empresarios acá de Mar del Plata, de La Costa durante esta temporada: Tengo los mismos precios que el año pasado, con las tarifas que aumentaron, con todo lo que subió, pero son precios de quiebra. No hay posibilidad de trasladar los aumentos de costos porque no se vende. Han destruido el mercado interno”.
El modelo dual y la advertencia
Kicillof advirtió que el horizonte al que conduce el programa nacional es modelo deliberado, el de las “sociedades duales”, compuesto por un sector primario exportador desconectado del tejido productivo interno y una mayoría de la población excluida. “Te ponen una cinta transportadora desde la mina o desde el pozo hasta el puerto, se llevan la riqueza y nos dejan el agujero en la tierra, la contaminación y la miseria. Y nos dicen que eso es integrarse al mundo”, planteó.
Frente a ese escenario, el gobernador presentó a la provincia de Buenos Aires como el contrapeso institucional posible: “Si el gobierno nacional decide abandonar la producción y desertar de sus responsabilidades básicas, la provincia se va a convertir en el escudo que proteja a los trabajadores y a la industria. Vamos a usar todas las herramientas que tengamos: el Banco Provincia, los ministerios, la obra pública”.
Por último, al igual que había dicho Walter Correa tiempo atras en Rosario, llamo a “formar una alternativa que explique bien que gobernar es cuidar de los nuestros y que gobernar es generar trabajo”
El cierre del congreso dejó constituido el Consejo del Trabajo Bonaerense como estructura permanente. La próxima instancia del debate se trasladará a las secciones electorales de la provincia, donde el esquema tripartito comenzará a operar en escala local.
