Más de 200 familias con tinúan atravesando días de profunda incertidumbre tras el desalojo de “La Saladita” en el sector de la Rambla, una medida que dejó sin sustento a cientos de trabajadores que dependen de la feria para sobrevivir.
Mientras pasan los días, crece el malestar por la falta de respuestas concretas por parte del Ejecutivo municipal y la preocupación se instala entre los feriantes que continúan resistiendo en el histórico paseo marplatense.
Walter Rivero, delegado regional y secretario general del Sindicato de Vendedores Ambulantes (SIVARA) local, cuestionó la ausencia de diálogo con las autoridades y advirtió sobre la situación social que atraviesan los trabajadores. “Seguimos acompañando a los feriantes que siguen trabajando en este lugar, si bien todavía tanto el sindicato como los feriantes no hemos tenido una respuesta del Municipio”, expresó.
Pese a la incertidumbre, los puestos permanecen activos los jueves, viernes y fines de semana, en un intento por sostener la actividad y generar algún ingreso para las familias afectadas. “Lo único que queda es esperar la respuesta del Municipio y acompañar a los compañeros feriantes, y seguir resistiendo”, lamentó Rivero.
El dirigente gremial también lanzó duras críticas contra la gestión municipal: “Creo que el Municipio lo que está esperando es que nuestros compañeros se mueran de hambre o de frío porque todavía no les han dado ninguna solución”.
En el marco en la reciente fecha Patria del 25 de Mayo, representantes de SIVARA compartieron empanadas y escarapelas con trabajadores y visitantes, en una jornada cargada de reclamos, pero también de solidaridad y resistencia colectiva.
