En medio de la creciente tensión interna que atraviesa la Unión Cívica Radical de General Pueyrredón de cara a las elecciones partidarias del próximo 7 de junio, el candidato a presidente por la Lista 22, Fernando “Pipi” Herrera, confirmó que judicializó la impugnación presentada contra su espacio por el sector oficialista y aseguró que recurrirá “hasta las últimas instancias” para participar de la contienda electoral.
Herrera sostuvo que la objeción presentada contra su candidatura carece de fundamentos y denunció una maniobra política para impedir la participación de sectores opositores dentro del radicalismo local. El dirigente explicó que la impugnación se basa en una supuesta falta de antigüedad en el padrón partidario, algo que desmintió categóricamente.
“Hay que tener cuatro años de antigüedad y yo estoy afiliado desde el 26 de enero de 1988. Presenté la ficha electoral certificada junto a la judicialización”, afirmó Herrera, quien además indicó que la apelación ya fue ingresada ante la Justicia Federal Electoral de La Plata, bajo la órbita del juez Alejo Ramos Padilla.
Según relató, la situación se originó porque su nombre no figura actualmente en el padrón partidario. “No estoy en el padrón porque me lo manipularon para que no esté el matrimonio ue maneja el radicalismo marplatense. Por eso decidimos judicializar la situación”, denunció el candidato de la Lista 22, quien recordó además que ya había participado como candidato en las internas radicales del año 2020 representando a Tribuna Radical.
El dirigente confirmó que la presentación judicial ya fue formalizada y que aguarda una resolución en los próximos días. “Los tiempos deberían ser de 72 horas desde que se recibe el recurso, aunque normalmente estas cuestiones suelen demorarse más”, explicó.
Mientras tanto, desde su espacio aseguran que continúan trabajando normalmente de cara a las elecciones, pese a la incertidumbre que rodea el proceso interno. Herrera sostuvo que la judicialización no modificará el trabajo territorial ni el armado político que vienen desarrollando.
Sin embargo, el dirigente advirtió que, si la Justicia no resuelve antes del 7 de junio, la situación podría afectar directamente la realización de los comicios internos. “La elección ya está judicializada por estas chicanas que están teniendo”, señaló.
En un tono marcadamente crítico hacia la conducción partidaria, Herrera apuntó directamente contra el oficialismo radical local y provincial. “Es una maniobra del matrimonio que maneja el radicalismo y que lo único que quiere es mantenerse en el poder. No quieren una voz diferente dentro del partido”, disparó.
Además, consideró que el radicalismo se fue alejando de sus principios históricos de participación democrática. “Hace tiempo que el radicalismo se alejó de la democracia y quedó reducido a un grupo sectario que maneja el Partido en la ciudad, en la sección y en la provincia”, sostuvo.
Para Herrera, este modelo de conducción “es una de las causas principales de la pérdida de representación política que sufrió la UCR en los últimos años. Han llevado al radicalismo a perder legisladores y a que muchos dirigentes terminen emigrando a otros espacios políticos. Hoy el partido terminó cuarto en Mar del Plata”, remarcó.
Consultado sobre qué ocurrirá en caso de que la Justicia finalmente no habilite su lista, el candidato aseguró que continuarán defendiendo la participación interna y la institucionalidad partidaria.
“Nosotros vamos a defender la democracia interna hasta las últimas consecuencias. Venimos a recuperar la herencia democrática del Radicalismo y a generar un debate real de cara a los afiliados”, expresó.
En ese sentido, Herrera también reivindicó su experiencia profesional como abogado y aseguró sentirse preparado para afrontar el conflicto judicial. “He enfrentado causas mucho más complejas que esta y las he sacado adelante”, indicó.
En uno de los pasajes más filosos de la entrevista, recordó además que en el pasado defendió judicialmente “a Vilma Baragiola en el Caso Camioneros , y hoy ella integra el sector que impulsa la impugnación” contra su candidatura. “Así pagan”, lanzó con ironía.
Finalmente, Herrera aseguró que su objetivo político no responde a intereses personales ni a la búsqueda de cargos partidarios. “No voy por un cargo político. Voy por una voz diferente para la ciudad. Mientras nosotros discutimos los problemas del puerto y de Mar del Plata, otros están preocupados por impugnar dirigentes nuevos”, concluyó.
