La doctora en Ingeniería de la Universidad Tecnológica Nacional, Débora Conde Molina, especialista en Invención y Tecnologías Químicas, será una de las expositoras destacadas del Congreso de Ingeniería 2026, el encuentro nacional organizado por el Colegio de Ingenieros de la Provincia de Buenos Aires que reunirá a referentes del ámbito productivo, académico y tecnológico bajo el lema “Industria Alimentaria: el desafío de crecer. Agua segura, tecnología e inocuidad alimentaria”.
La investigadora presentará la conferencia titulada “Valorización biotecnológica de residuos de la industria alimentaria: estrategias para la restauración ambiental”, una temática que busca poner en debate el impacto ambiental de los desechos orgánicos generados por distintas industrias y las alternativas científicas para su reutilización.
“El tema que se expondrá trata sobre los residuos de la industria alimentaria, especialmente los orgánicos. Vamos a presentar casos de estudio que realizamos en nuestra zona de trabajo, en el noroeste de la provincia de Buenos Aires, donde está ubicada la Facultad Regional Delta”, explicó Conde Molina al referirse a los ejes centrales de su exposición en su charla con el Retrato
La especialista indicó que el trabajo que desarrolla junto a su equipo apunta a transformar residuos considerados problemáticos en herramientas útiles para la recuperación ambiental. Según detalló, muchos de esos desechos representan un serio inconveniente en términos de disposición final y contaminación.
“Estos residuos generan un problema ambiental importante, pero nosotros buscamos darles un aprovechamiento a través de estrategias de biorremediación, que es justamente nuestra área de trabajo”, sostuvo.
Entre los materiales analizados por el grupo de investigación se encuentran residuos provenientes de la producción de hongos comestibles, restos de procesamiento de soja y desechos derivados de la batata, todos vinculados a la industria alimentaria regional.
“Trabajamos, por ejemplo, con compost agotado de hongos y también con residuos de la industria sojera y de batata. Lo que buscamos es potenciar las capacidades de degradación que tienen los microorganismos presentes en sitios contaminados”, explicó.
La investigadora señaló que esos microorganismos ya existen naturalmente en los suelos afectados por contaminantes orgánicos, muchos de ellos originados por las propias industrias. El objetivo científico es estimular su capacidad degradadora utilizando residuos orgánicos tratados biotecnológicamente.
“Lo que queremos hacer es potenciar la acción de esos microorganismos para remediar los sitios contaminados y mejorar la calidad ambiental”, remarcó.
Consultada sobre el estado actual de las investigaciones, Conde Molina reconoció que todavía se encuentran en una etapa experimental y de laboratorio, aunque destacó el potencial de transferencia futura hacia el sector productivo.
“Estamos en una etapa de investigación a nivel de laboratorio. Todavía no hemos avanzado hacia un escalado industrial”, aclaró.
Para la especialista, el debate sobre la reutilización de residuos adquiere cada vez mayor relevancia en un contexto donde las industrias enfrentan el desafío de incrementar la producción reduciendo al mismo tiempo el impacto ambiental.
“La valorización de residuos aparece hoy como una estrategia fundamental. Muchos residuos agroindustriales contienen materia orgánica, nutrientes y propiedades que pueden reutilizarse en procesos biotecnológicos”, afirmó.
En ese sentido, explicó que estas prácticas no solo permiten disminuir los costos asociados a la disposición final de residuos, sino también fomentar tecnologías vinculadas con la economía circular y la restauración ambiental.
“De esta manera no solo se reducen costos, sino que también se promueven tecnologías asociadas a la economía circular y a la recuperación ambiental”, agregó.
Durante la entrevista, Conde Molina también hizo referencia al desarrollo internacional en materia de recuperación de residuos y admitió que Argentina todavía se encuentra en una etapa incipiente si se la compara con otros países que avanzaron más rápidamente en esta materia.
“Me ha pasado participar en congresos internacionales y ver que todavía estamos bastante inmaduros en comparación con otros países del mundo en este tema”, reconoció.
Sin embargo, se mostró optimista respecto del potencial de crecimiento que tiene el país en este campo, especialmente si se fortalece la articulación entre el sistema científico y el sector privado.
“Creo que es súper importante seguir enfocándose en la investigación, el desarrollo y la sinergia entre los grupos científicos y las industrias. Lograr estrategias conjuntas entre investigación y empresas es clave para que esto pueda seguir avanzando”, indicó.
En relación al aporte específico de la biotecnología, la doctora explicó que esta disciplina permite diseñar nuevas aplicaciones a partir del uso de microorganismos y procesos naturales, orientados a resolver problemas ambientales complejos.
“La biotecnología nos permite desarrollar nuevas aplicaciones utilizando microorganismos y procesos naturales. En nuestro caso proponemos estrategias de biorremediación para potenciar la degradación de contaminantes y mejorar la calidad ambiental”, destacó.
Programa y registro al Congreso
Finalmente cabe destacar que desde la organizaciòn que este tema y otros muy importantes para la Industria de la Alimentación serán expuestos por más de 40 disertantes en el Congreso de Ingeniería 2026 Industria Alimentaria: el desafío de crecer a llevarse a cabo en la ciudad de Mar del Plata los días 17 al 19 de junio.
Conozca el programa en www.tinyurl.com/congresoalimentosprog , y para registrarse podrá hacerlo en www.g2consultora.com/congreso
