El robo y faena clandestina de caballos vuelve a encender la alarma en los barrios periféricos de Mar del Plata. En apenas seis días, al menos cinco equinos fueron robados en distintos sectores de la ciudad, una situación que mantiene en vilo a propietarios y trabajadores rurales que denuncian que el delito se repite desde el año pasado sin que hasta el momento pueda ser frenado.
La imagen publicada por este portal muestra a uno de los caballos carneados hallado en la zona de Parque Palermo, un escenario que ya se volvió habitual para vecinos y dueños de animales.
Las denuncias, aseguran, se realizan “en tiempo y forma” ante la Patrulla Rural cada vez que desaparece un caballo, aunque la preocupación crece porque detrás de los hechos habría personas organizadas dedicadas específicamente a este tipo de robo.
El destino de la carne es, por ahora, un interrogante. Entre los vecinos y productores circulan distintas versiones: algunos sostienen que podría terminar en carnicerías clandestinas para la elaboración de hamburguesas u otros productos, mientras que otros creen que los animales son enviados a frigoríficos o mataderos ilegales. Lo que genera aún más dudas es cómo logran trasladarlos, teniendo en cuenta que cada caballo que sale del Partido debe contar obligatoriamente con una guía sanitaria y de traslado.
Mientras tanto, ni la Patrulla Rural ni las áreas de control municipales lograron hasta ahora desarticular la maniobra. El malestar entre los propietarios crece día a día y no descartan volver a movilizarse como ocurrió el año pasado, cuando cerca de 60 jinetes marcharon a caballo hasta la Municipalidad para exigir respuestas y mayor seguridad.
Para muchos vecinos, el caballo no solo representa un animal de compañía o de desfile tradicionalista, sino también una herramienta de trabajo fundamental. Por eso, cada nuevo robo golpea de lleno a familias que dependen de esos animales para subsistir y que hoy vuelven a vivir con temor ante una problemática que parece no tener freno.
