El sector pesquero fresquero de Mar del Plata se planta y exige diálogo de urgencia

Con la rentabilidad en negativo y los costos en niveles que definen como “imposibles de absorber”, cámaras y empresas del sector emitieron este miércoles un documento conjunto que apunta al gobierno nacional, pero también a la provincia, el municipio y los sindicatos.

Este miércoles 20 de mayo, empresas y cámaras de el sector pesquero fresquero volvieron a reunirse en la ciudad para analizar la situación del sector y emitieron un comunicado advirtiendo una crisis de costos “sin precedentes”, denuncian falta de diálogo con las autoridades y reclaman medidas urgentes en todos los niveles del Estado. El documento, que incluye un petitorio detallado al gobierno nacional, a la provincia, al municipio y al sector sindical, fue acompañado de datos económicos que muestran un deterioro sostenido desde 2018. 

La reunión que no fue

Las cámaras repudiaron de manera explícita la suspensión unilateral, a último momento, de la reunión que tenían programada con el pleno del Consejo Federal Pesquero el jueves 14 de mayo. Una delegación del sector había viajado especialmente para ese encuentro con un documento para entregar en mano. Se debió conformar con una reunión con el Subsecretario de Pesca y el Director Nacional de Pesca, que el sector calificó como insuficiente. “Queda evidenciado que no se tiene magnitud de la gravedad de la situación”, advirtieron, y anunciaron que reiterarán el pedido de audiencia al Consejo Federal Pesquero, al Concejo Deliberante de General Pueyrredón y a las máximas autoridades de los tres niveles de gobierno.

Lo que piden

El petitorio al gobierno nacional concentra los reclamos más urgentes. El sector exige una audiencia con el Presidente de la Nación o el Ministro de Economía, la declaración de emergencia pesquera y un precio diferencial de combustible sin impuestos para los buques fresqueros. También reclaman la suspensión inmediata de los Derechos de Exportación (DEX), la reversión del aumento del Derecho Único de Extracción (DUE) y la eliminación del IVA en la primera venta de materia prima fresca, cuya devolución tardía genera, según denuncian, una carga financiera que hoy desfinancia a los exportadores.

En paralelo, apuntan a la burocracia operativa, un buque fresquero debe completar más de 143 trámites por marea ante la Prefectura Naval Argentina (PNA), el Distrito de Pesca y el SENASA. “Las desregulaciones y simplificaciones no llegan a la actividad del día a día”, señalaron.

Al gobierno provincial le piden la eliminación de Ingresos Brutos en la cadena pesquera y el congelamiento de las tarifas del Consorcio Portuario, que “han sufrido constantes aumentos en dólares”. Al municipio, la eliminación de tasas sobre el expendio de gasoil y las tasas sanitarias que pesan sobre las plantas de procesamiento. 

El sector fue explícito en un punto que eligió destacar: “No pedimos subsidios ni prebendas”. Lo que reclaman es estabilidad normativa, transparencia en la asignación de cuotas y condiciones que permitan operar sin pérdidas. “Muchos países desarrollados han demostrado que, con reglas estables, desregulación y tecnología, este sector puede ser altamente competitivo a nivel global”, sostuvieron, y advirtieron que no cederán “hasta que se escuche nuestra voz”.