La pesca deportiva en Mar del Plata vive un buen momento, pero pide más

Torneos con récord de participación, jóvenes con equipos en las escolleras y un club abierto las 24 horas. Sin embargo, el presidente del Club de Pesca apunta a una deuda pendiente: que el deporte sea reconocido como tal y que la ciudad lo use como atractivo turístico. 

Rodolfo Murillo, presidente del Club de Pesca de Mar del Plata, aseguró que el calendario 2026 de la pesca deportiva mantiene “buena presencia” en torneos y concursos, pero con un mar que movió la cancha tras los temporales recientes. El dirigente habló con el Retrato del impacto de la ciclogénesis sobre la topografía costera, de los costos para iniciarse y del debate por el turismo de pesca. Además, explicó el esquema de ingreso a una de las postales más reconocibles de la Bahía Bristol.

Tras la ciclogénesis el presidente del Club de Pesca advirtió que ya se un cambió en la costa. “Ya hay comentarios de algunos pescadores que ha cambiado bastante la topografía marítima. Se han renovado lugares de piedra que habían estado cubiertos con arena”, explicó. Y conectó esa modificación con el comportamiento de especies buscadas desde escolleras y murallones: “Brótolas, sargos y ese tipo de peces estaban un poco alejados, porque al estar tapada la piedra con arena no hay alimento”.

Jóvenes en la costa, pese a la billetera

Hay una percepción que circula fuerte, “es un deporte de gente grande”, Murillo tomó distancia. “No noto eso”, sostuvo, y afirmó que ve jóvenes con equipos y con interés real por la actividad.

De todos modos, reconoció un condicionante que en 2026 se siente que el arranque puede depender de la situación económica familiar, sobre todo si se quiere escalar en el hobby: “Siempre queremos tener los mejores equipos y los mejores equipos son caros”. En ese punto, recomendó caminos que se volvieron habituales, como los usados, permutas y la compra gradual.

Murillo también repasó el festival juvenil organizado el año pasado en la pedana del club, en articulación con el Club de Pesca Santa Teresita. Según relató, el evento se reactivó porque Santa Teresita había perdido el espacio tradicional donde lo desarrollaba y necesitaba un lugar para sostener la continuidad.

Un club “más abierto”

El Club de Pesca no es un círculo cerrado, Murillo aseguró que hoy el ingreso es abierto, aunque con procedimiento interno.

Detalló que la persona interesada debe completar una solicitud y, antes de pagar, requiere la presentación de dos socios (un requisito que, según admitió, “a veces no se cumple tan así” porque prima el conocimiento dentro de la comunidad). Luego, la solicitud se publica en cartelera: “Pasados 10 días, si no hay objeciones, paga el ingreso (500.000 pesos) y ya está pescando”. A eso se suma el abono mensual, que, según enumeró, incluye servicios como piletas, quincho, salón social, seguridad y espacio para guardar la pesca. Todo con un esquema de acceso permanente: “El club está abierto 24/7, cada uno tiene su llave electrónica y entra. Pesca y listo”.

Turismo de pesca: potencial enorme, comodidades flojas

Más allá del club, Murillo se metió en un debate que vuelve cada invierno, por qué Mar del Plata, con su mar y su cultura pesquera, no termina de “venderse” también como destino fuerte de pesca deportiva.

El presidente del Club de Pesca recordó que la ciudad tiene una costa extensa y variada, de 47 kilómetros, pero marcó que muchos puntos de pesca están incómodos o descuidados. “Escollera Norte, Escollera Sur, hay mucho descuido”, advirtió, y señaló que los murallones céntricos “con el refulado sufrieron bastante” por la pérdida de profundidad y el tapado de zonas rocosas.

En su mirada, el desafío no es solo infraestructura. También es coordinación, habilitaciones, uso de playa en temporada baja y un enfoque que entienda a la pesca deportiva como parte del turismo de invierno, no como actividad marginal. “Habría que buscarle por fin a la pesca que sea declarada deporte. Hasta ahora éramos unos locos que estábamos con una caña en la mano”