Diego García llevó al recinto del Concejo Deliberante un diagnóstico detallado del deterioro del cementerio municipal. Sin director, sin agua, sin baños, con un crematorio paralizado hace cuatro años y sin seguridad nocturna. El edil advirtió sobre el riesgo de privatización y reclamó al intendente Neme una respuesta inmediata.
El Cementerio Parque Municipal entró al debate del Concejo Deliberante de la mano de Diego García, concejal de Unión por la Patria, quien presentó el estado actual del Cementerio Parque. Sin director designado, sin agua corriente, sin baños públicos habilitados, con un crematorio fuera de servicio desde hace cuatro años y con denuncias de robos, vandalismo y cobros irregulares dentro del predio. “Si no podemos resolver tener un cementerio con la mayor humanidad posible para que las familias que van a ese lugar a llevar una flor lo hagan de la mejor manera, ¿qué estamos haciendo?”, planteó García en la 3ª Sesión Pública Ordinaria del 111° Período Legislativo.
Menos presupuesto, menos trabajadores, más problemas
El concejal de Unión por la Patria abrió su exposición con datos históricos y presupuestarios. El cementerio, cuya construcción impulsó el intendente socialista Ángel Bronzini en 1963 y que fue inaugurado en 1968, en plena dictadura de Onganía, es según García, una obra de valor arquitectónico que el paso del tiempo y la desidia convirtieron en un problema. La participación del cementerio en el presupuesto municipal cayó del 3,97% en 2021 al 2,43% en 2026. El plantel de trabajadores pasó de 110 en 2001 a 36 en la actualidad.
El EMSUR, organismo del que depende el predio, no tiene director de cementerios designado. Tampoco cuenta el establecimiento con reglamento interno, a diferencia del Cementerio de la Loma. “Es rarísimo. No tenemos un funcionario a cargo. Yo no sé si 110 trabajadores mantenían bien el cementerio, o si los 36 que quedan lo hacen. Lo que sí es evidente es que funciona muy mal”, señaló García, quien además apuntó directamente contra el presidente del EMSUR: “El que nunca va al cementerio, según los trabajadores, es el presidente del ente”.
Cuatro años sin crematorio por una llamada que nadie hizo
El punto más crítico es el crematorio, clausurado hace cuatro años tras una denuncia anónima que alertó sobre una supuesta pérdida de gas. Camuzzi retiró el medidor y desde entonces, nadie en el municipio retomó el trámite. “¿Cuál es la obra que se necesita para poner en funcionamiento el crematorio? Camuzzi tiene que venir a inspeccionar. No hay nadie del EMSUR que levante el teléfono y diga: Señor Camuzzi, ¿puede venir a inspeccionar así me pone el medidor?. Nadie. ¿De verdad? ¿Cómo la discutimos esa?”, preguntó García.
La consecuencia es que quienes necesitan cremación deben recurrir al establecimiento privado ubicado frente al cementerio municipal. Hasta este año, la diferencia de precio era notable. Ahora los valores se equipararon, la tasa municipal de cremación es de $359.980 y la privada de $460.000. El promedio anual de cremaciones es de 1.600 intervenciones, unas 133 por mes.
La advertencia sobre la privatización
García reservó parte de su intervención para alertar sobre un escenario que, dijo, no puede ignorarse. En el país existen alrededor de 1.300 municipios, prácticamente todos gestionan sus cementerios. La excepción es San Nicolás, que privatizó el servicio y pasó de recaudar $20 millones a recibir $2 millones de la concesionaria. El crematorio de General Alvarado también fue privatizado. “Cuando dejamos caer estructuras municipales tenemos siempre el recuerdo cercano del Minella. Estructuras que se caen, que no se invierte, y después aparece el señor privado como la solución a los problemas”, advirtió.
La equiparación de tarifas entre el servicio municipal y el privado, sumada al crematorio fuera de servicio, alimenta esa lectura. “Nosotros no queremos que se resuelva por la vía de la privatización. Lo digo para que se escuche bien fuerte”, subrayó. Alegando que los rumores ya se escuchan por los pasillos.
El pedido concreto
Al cierre de su exposición, García formuló una demanda puntual al intendente Agustín Neme. Que gestione de inmediato la inspección de Camuzzi para reactivar el crematorio, que se restablezca el servicio de agua, que se habiliten los baños públicos y que se implemente un sistema mínimo de seguridad nocturna con cámaras. “Si no le importan los vecinos cuando están vivos, evidentemente menos le va a importar a este municipio cuando se mueren. Hace años que esperan algún tipo de respuesta. Es una vergüenza el cementerio, es un maltrato a la familia, y es una falta de humanidad para las personas que están enterradas en ese lugar”, concluyó.
