La labor invisible de los sanitaristas cuando la ciudad duerme

 

 Lo que hacen los sanitaristas cuando la ciudad duerme constituye la base de la estabilidad urbana. A través de guardias permanentes y controles de infraestructura, OSSE sostiene una vigilancia ininterrumpida que garantiza la normalidad del servicio las 24 horas

El compromiso con la continuidad del servicio

La cobertura operativa de 24 horas es el pilar de la normalidad urbana. Mientras la comunidad descansa y el consumo disminuye, el sistema entra en una fase crítica de recuperación: se restablecen los niveles de reserva, se preserva la integridad de las redes y se sostiene la calidad de vida de los habitantes. Esta planificación, coordinada entre las distintas gerencias, asegura que la ciudad despierte con un sistema capaz de enfrentar el pico de demanda de las primeras horas del día.

La vigilancia técnica y el control de la infraestructura crítica

La custodia de la infraestructura vital se organiza a través de una sinergia institucional. Desde la Gerencia de Producción, equipos de dos a tres agentes mantienen presencia física ininterrumpida en el Centro de Abastecimiento Szpyrnal (CAS), el Sistema de Acueducto Sur (SAS), la estación de Plaza Mitre y el sistema Cloacal Magallanes, monitoreando los sistemas de bombeo y la gestión de efluentes. El Área de Mantenimiento de Redes Cloacales suma un operario de turno noche respaldado por un retén de cuatro a cinco agentes. En paralelo, la Gerencia de Servicios garantiza la operación de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR), donde un responsable y un operario calificado aseguran que el tratamiento de residuos mantenga sus estándares durante la madrugada. También el área de pluviales forma parte de esta trama operativa: ante condiciones climáticas adversas, sus equipos extienden la jornada o activan operativos nocturnos para desobstruir la red y prevenir anegamientos en el territorio.

Tecnología y respuesta inmediata: Telemetría y guardias pasivas

La presencia territorial se potencia con la telemetría, que permite el monitoreo remoto en tiempo real de estaciones de bombeo, niveles de reserva y parámetros de cloración, detectando anomalías antes de que el usuario perciba cualquier caída en el servicio. Este sistema se complementa con guardias pasivas de la Gerencia de Logística Operativa y de la Gerencia de Servicios —uno a dos agentes especializados por área— listos para responder ante imprevistos mecánicos o eléctricos. En temporada estival, la activación nocturna del Contact Center garantiza la atención de reclamos las 24 horas.

El valor del oficio: Esfuerzo físico y recompensa social

El personal de guardia nocturna asume, como parte de su labor, horarios rotativos, condiciones climáticas adversas y la atención de emergencias imprevistas.

La recompensa, invisible pero concreta, es la funcionalidad cotidiana de cada hogar: abrir una canilla y encontrar el recurso, o la certeza de que el saneamiento responderá sin fallas al apretar el botón del baño. Bajo su custodia permanente, el servicio vital de la comunidad nunca se detiene.