el Retrato de Hoy recogió las voces de quienes marcharon este martes en la Cuarta Marcha Federal Universitaria. Jubiladas, estudiantes, docentes, investigadores y vecinos, unidos en el reclamo.
Entre las banderas y tambores de los gremios marchaban jubiladas que nunca pisaron un aula universitaria, vecinos que fueron a defender el futuro de sus hijos, y profesoras que hace décadas se recibieron en esa misma institución que hoy defienden desde la vereda. El Retrato salió a escucharlos.
“Lo único que tienen que poner es la platita”
Graciela Noemí, no estudió en la universi
dad pública, pero eso no le quitó claridad en el diagnóstico. “La justicia le dice que tiene que responder, los diputados y el Senado aprobaron la ley. O sea, está todo. Lo único que tienen que poner es la platita, nada más”, resumió. Sobre el incumplimiento del Ejecutivo sentenció: “Es un gobierno cruel, siniestro y perverso”. Y agregó, casi de paso, que como jubilada tampoco llega a fin de mes. “Con 400.000 pesos no se llega. No al fin de mes: al día quince”.
Silvana Inés Lado llegó con otra perspectiva, tiene 35 años de docencia universitaria, es profesora titular exclusiva en las facultades de Psicología y Ciencias Económicas e investigadora durante tres décadas. “Estamos cobrando salarios que son indignos, con un 40% menos de lo que correspondería”, afirmó “todos los docentes que conozco, la mayoría no solo son profesores universitarios sino investigadores. Tenemos una planta docente de excelencia y con este no cumplimiento de la ley lo único que hacen es denigrarlos”. Y sobre el gobierno, sintetizó: “Se fue tres pueblos de la República. No cumple las leyes, no da publicidad de sus actos de gobierno, no da explicaciones. No es una república”
Estudiar a cualquier edad, mientras se pueda
Elsa y Leti son alumnas de la carrera de Antropología, reabierta hace dos años después de décadas de cierre forzado durante la dictadura. Las dos son “grandes de edad”, como dice Elsa, y eligieron esta carrera precisamente porque la gratuidad lo hizo posible. “En otras condiciones no lo podríamos cursar”, reconoció. Sobre la situación de la universidad Elsa sentenció: “Es un vaciamiento atroz. No tiene nombre. Están tratando de vaciar a la universidad, que es más o menos lo mismo que cerrarla”.
Leti fue más lejos en el análisis e identificó en la política del gobierno un camino hacia “el modelo chileno y la privatización encubierta de la educación pública”. Su posición sobre los tiempos del conflicto también fue clara: “Debería ir hacia planes de lucha mucho más contundentes, camino hacia el paro total y por tiempo indeterminado hasta que este gobierno retroceda”.
La ciencia en la calle
Roxana Beatriz Alonso es licenciada en Biología y trabaja en el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP). Llegó a la marcha con un cartel que rezaba “soy lo que soy gracias a mis viejos y a la universidad publica”. El desfinanciamiento le toca de cerca: “Lo sufrimos a diario. Nuestros sueldos se ven reflejados en eso. Hay gente que es doctora, después de cinco años más de especialización, y cobra sueldos que no superan el millón de pesos”. Infraestructura, insumos, salarios “en todo”, se nota el recorte afirmó.
Familias por el futuro de sus hijos
Fernando Agüero llegó con su mujer. No es docente ni investigador, es un vecino que tiene un hijo de 16 años que piensa seguir estudiando. “La universidad tiene que seguir siendo pública para que puedan estudiar todos, desde el hijo del trabajador hasta el hijo del empresario”, planteó. A sus 55 años, afirmó no haber visto nunca algo similar. Y sobre la estrategia del gobierno fue directo: “Estos tipos lo que quieren hacer es desfinanciar todo lo que sea público para poder decir que no sirve”.
Victoria Farina, por su parte, se recibió en la Universidad de Buenos Aires y marchó pensando en sus nietos. “La universidad es de todos, es para todos, y tiene que seguir siéndolo”, afirmó. Cuando se le preguntó qué se estaba perdiendo como sociedad, respondió sin dramatismo: “No se está perdiendo. Estamos en las calles. Está en riesgo, sí, pero no es una batalla perdida”.
Los docentes
Braen Caminoa es docente de escuela pública y también marchó. “Entiendo la educación como parte y construcción de la sociedad”, explicó “este gobierno lo único que entiende es entregar la soberanía. Y la educación es parte de las herramientas que tienen los pueblos para poder luchar por la Argentina, por la democracia, por la ciencia”. Sobre la convocatoria marplatense opinó que “hay mucha gente que ha votado a este gobierno y que se está dando cuenta de a poco que no es el camino”.
La columna llegó al monumento a San Martín con más de ocho cuadras de extensión. Entre quienes marcharon no había un perfil único. Había quienes defendían lo se construyó durante años, donde se construyeron durante años también, quienes todavía están construyéndose y quienes simplemente no quieren que se lo lleven puesto.
