Sergio Salinas Porto asumió al frente del partido con un acto colmado en Yrigoyen 1459. Convocó a construir una alternativa para 2027 y trazó un paralelismo entre el gobierno de Milei y los años noventa. Cuestionó la gestión local y la Patrulla de Municipal como “un grupo de patoteros”.
Con la presencia de dirigentes del Movimiento Derecho al Futuro, representantes sindicales, Madres de Plaza de Mayo y militantes de distintos partidos de la coalición opositora local, el Frente Grande de General Pueyrredón, celebró este fin de semana el acto de asunción de sus nuevas autoridades en su sede de Hipólito Yrigoyen 1459. Sergio Salinas Porto renovó la conducción del partido y lo hizo con un discurso que combinó diagnóstico de crisis, crítica al oficialismo municipal y nacional, y una apuesta política para 2027 con Gustavo Pulti como intendente y Axel Kicillof como presidente.
El comité ejecutivo quedó integrado por Jimena Totaro y Osmar “Oslo” Cabrera como vicepresidentes, y Guillermo Sánchez Silva como secretario general, entre otras autoridades. Al acto asistieron los concejales Pulti y Melina Centurión, la Madre de Plaza de Mayo Irene Molinari, la dirigente radical de FORJA Liliana Frías, y referentes de Libres del Sur, el Partido de la Victoria, Acción Marplatense, APYME, la CTA de los Trabajadores y SADOP, entre otros.
“Complejo y cruel”
Salinas, en diálogo con el Retrato, calificó el contexto actual de la ciudad como “complejo y cruel” y señaló que las políticas nacionales y locales “atentan contra cualquier posibilidad de desarrollo con calidad de vida para los vecinos y vecinas”. Como imagen de esa crueldad citó el episodio en que personal municipal quemó el colchón de una persona en situación de calle: “Lo único que tiene como capital es un colchón, y alguien viene desde el municipio, desde la violencia estatal, y le quema lo último que tiene”.
El dirigente, además, trazó un paralelismo entre el gobierno de Milei y las políticas neoliberales de los noventa que dieron origen al Frente Grande. “Los mismos tipos y grados de crueldad, la misma lógica de desprecio hacia el que menos tiene y más produce”, describió, y advirtió que, si bien las condiciones sociales no están maduras como en 2001, “vamos derechito a eso”. Señaló que los actores de fondo son los mismos: quienes históricamente apostaron por una Argentina de servicios sin industria ni producción.
Mar del Plata entre dos fuegos
Sobre la crisis local, Salinas reconoció el peso del factor nacional y mencionó los límites de lo que la provincia puede compensar. Pero reservó una crítica específica para la gestión de Montenegro y ahora de Agustín Neme, con la negativa a articular con la gobernación de Kicillof. “El intendente municipal no se sienta a dialogar y trabajar en conjunto con la provincia”, afirmó, y lo contrastó con el caso de Tandil, donde la coordinación entre signos políticos distintos, dijo, produce resultados diferentes.
Apuntó también contra lo que calificó como una gestión orientada a beneficiar a un grupo acotado de actores: “Hay un impacto local muy fuerte. Tenés una pizzería en un pedazo de plaza pública, contratos para edificios gigantescos frente a la costa en lugares donde no está permitido. Es quedarse con la ciudad”.
Para el 2027 falta mucho y poco a la vez
Consultado sobre la hoja de ruta hacia las próximas elecciones, Salinas Porto subrayó el trabajo legislativo de los cuatro concejales del bloque liderado por Pulti, encuadrado en mejora de espacios públicos, seguridad democrática, producción e industria, y nuevas tecnologías. Además adelantó que el Frente Grande aportará una perspectiva propia sobre ciudades inteligentes y gobierno digital, área en la que el propio dirigente tiene formación específica. Pero el horizonte político lo definió con seguridad: “El futuro es Gustavo Pulti conduciendo los destinos del Partido de General Pueyrredón y un Axel Kicillof presidente de los argentinos transformando el país”.
