En el marco de las elecciones internas de la Unión Cívica Radical previstas para el próximo 7 de junio, Fernando “Pipi” Herrera, candidato a presidente del partido por la Lista 22, lanzó duras críticas contra el actual oficialismo partidario y planteó la necesidad de una “renovación urgente” tanto en la estructura interna de la UCR como en la visión política para Mar del Plata.
Herrera sostuvo que, pese a que a nivel provincial el radicalismo logró consensuar una candidatura única, en General Pueyrredón “no fue posible acordar el futuro del partido”. En ese sentido, apuntó directamente contra la conducción local al afirmar que el comité radical “permanece clausurado desde hace más de cuatro años” y denunció la existencia de dirigentes “de tercera generación” vinculados al aparato estatal.
“Lo que estamos pidiendo es una renovación urgente joven, con participación real de los afiliados y con dirigentes que no vivan del Estado”, remarcó el dirigente, quien aseguró que su espacio está integrado por “gente muy joven, con muchas ganas de construir una ciudad diferente”.
A lo largo de su exposición, Herrera cuestionó con dureza el rol de los actuales concejales radicales, a quienes acusó de “estar de espaldas a los problemas de la ciudad”. Según afirmó, el radicalismo local perdió protagonismo en debates centrales vinculados a la producción, la seguridad y la infraestructura.
“Mar del Plata necesita volver a tener un radicalismo que piense en la producción, en el puerto y en el desarrollo nacional de la ciudad”, expresó. Y agregó: “No hablan de la falta de gas, de luz ni de infraestructura para que lleguen nuevas empresas. Tampoco se ocupan de la inseguridad ni del funcionamiento judicial”.
En otro de los pasajes más críticos, Herrera pidió que algunos referentes partidarios “den un paso al costado”, al mencionar casos de dirigentes cuestionados judicialmente. “Hay funcionarios y concejales que ya cumplieron un ciclo y representan una herencia que el radicalismo debe superar”, afirmó.
El candidato también buscó diferenciarse del oficialismo radical reivindicando su trayectoria profesional en el ámbito privado. Recordó su participación durante la pandemia en acciones judiciales vinculadas a la reapertura de actividades económicas y tribunales, y aseguró que nunca ocupó cargos públicos.
“Nosotros no vivimos del Estado. Siempre trabajamos desde la actividad privada para defender la producción y el trabajo marplatense”, subrayó. En esa línea, destacó su intervención en la elaboración de protocolos para la actividad portuaria y gastronómica durante las restricciones sanitarias.
Herrera vinculó además el crecimiento de sectores libertarios con el desgaste de la política tradicional. “La gente dejó de creer en la política porque ve dirigentes preocupados por sostenerse en el Estado y no por resolver los problemas reales”, señaló, al tiempo que reclamó recuperar “la austeridad y la honestidad histórica del radicalismo”.
Entre sus propuestas, planteó la necesidad de modernizar la política local incorporando debates sobre nuevas tecnologías, blockchain, criptomonedas y transformación productiva. También insistió en la necesidad de abordar de manera urgente la inseguridad, el transporte y la limpieza urbana.
Finalmente, Herrera llamó a construir un radicalismo más abierto y participativo de cara a las elecciones legislativas del próximo año. “Queremos sentarnos a debatir una visión distinta de ciudad y recuperar la esencia radical, con dirigentes preparados y comprometidos con la realidad de Mar del Plata”, concluyó
Los principales candidatos
Entre los principales nombres figuran Néstor Fernando Herrera como candidato a presidente, acompañado por Jimena Nespral en la vicepresidencia. También integran la nómina Jerónimo Guillermo Juliano, Florencia Natalia Smith, Diego Leonardo Paredes y Margarita Dolores Fernández, entre otros dirigentes y militantes radicales del distrito.
