Mientras la Municipalidad sostuvo que no habría suspensión de clases, al menos diez establecimientos decidieron cerrar por riesgo edilicio. La UNMDP también releva daños y gremios docentes dispararon contra la postura oficial.
Tras la ciclogénesis que el miércoles a la noche inundó calles y barrios de Mar del Plata con más de 100 milímetros acumulados, la disputa por la suspensión de clases se instaló en la noche como el eje más tenso. El Comité de Contingencia municipal comunicó que las escuelas funcionarían con normalidad este jueves, pero al menos diez establecimientos decidieron lo contrario. Cerraron las puertas ante aulas anegadas, techos que filtran y cables expuestos. La brecha entre lo que informó el Municipio y lo que vivieron directivos, docentes y familias expuso, llama la atención.
Todo funciona, dice el Municipio
En la noche del miércoles, mientras el agua todavía caía con fuerza sobre Mar del Plata, el Comité de Contingencia de la Municipalidad de General Pueyrredon emitió un comunicado: no habría suspensión de actividades escolares para el jueves. La argumentación oficial se sostuvo en que el pico de lluvia ya había pasado y que los establecimientos permanecían abiertos y operativos. La postura fue reiterada durante la madrugada por fuentes del Ejecutivo, que descartaron de plano una suspensión generalizada.
Sin embargo, la decisión chocó con lo que ocurría dentro de los edificios escolares. La Escuela Municipal N°3, la Técnica N°3 y al menos ocho establecimientos más tomaron la decisión de manera autónoma, muchos de ellos pasada la medianoche, cuando el agua ya había ingresado a las aulas y la perspectiva de mejora a corto plazo era nula. Filtraciones en techos, pisos cubiertos de agua, riesgo eléctrico por cables comprometidos y la imposibilidad concreta de garantizar la seguridad de alumnos y docentes. En varios casos, los propios padres fueron quienes retiraron a sus hijos ante la evidencia de que el edificio no estaba en condiciones.
La postura de los gremios
Desde SUTEBA Mar del Plata exigieron la suspensión de actividades en todo el distrito y apuntaron sin filtro contra la falta crónica de inversión en infraestructura escolar. Roberto Troiano, secretario general de SUTEBA, declaró: “Lamentamos profundamente que no se hayan suspendido las clases en forma generalizada. Cada temporal expone el brutal ajuste en infraestructura que deja a las escuelas marplatenses en una situación de vulnerabilidad permanente”.
Troiano vinculó la decisión oficial con una política que prioriza la imagen por sobre la seguridad. “No se puede poner en riesgo a chicos y docentes por una decisión que busca mostrar normalidad aparente. Las escuelas no son un escenario político, son lugares donde hay personas”, sostuvo el dirigente gremial, y advirtió que el sindicato elevará un pedido formal de informe al Concejo Deliberante para que se investigue por qué no se activó el protocolo de suspensión previsto para emergencias climáticas.
La UNMDP releva daños
La Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP) informó que el área de Obras trabaja desde primera hora en el relevamiento de los daños ocasionados por la lluvia en el Complejo Universitario de Funes y Peña y en las sedes distribuidas por la ciudad.
Federico Armagno, subsecretario de Obras de la UNMDP, aseguró que las obras realizadas recientemente en los techos del complejo permitieron evitar daños mayores, aunque reconoció que los problemas se trasladaron a otros sectores. Sin embargo, detalló que ahora los inconvenientes aparecen principalmente en áreas “soterradas”, es decir, ubicadas medio nivel por debajo de la plaza seca del complejo, donde el agua acumulada busca salida hacia los puntos más bajos.
La Facultad de Humanidades fue una de las más golpeadas, el agua ingresó por la acumulación generada por la intensa lluvia y la escasa capacidad de absorción del suelo. Situaciones similares se registraron en los accesos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y en sectores del Aula Magna. Pero fue en la Facultad de Derecho donde la situación se volvió más compleja, con problemas históricos de drenaje que se agravaron por la obstrucción de caños pluviales. “El cordón de la calle se inunda y eso mismo termina obstruyendo la salida de los pluviales”, explicó Armagno, quien consideró que será necesario repensar íntegramente el sistema de drenaje del edificio.
En la Facultad de Ingeniería circuló un video que mostraba el ingreso de agua y generó repercusión en redes. Armagno aclaró que el sector se encuentra en obra por la reparación de una bajada pluvial conectada hacia la calle Juan B. Justo. “La columna de agua hizo presión y saltó la tapa de la boca de inspección”, detalló el funcionario. Además, en el edificio de Córdoba y San Martín, donde la UNMDP tiene una sede en el piso 13, debieron suspenderse clases por el ingreso de agua a través de carpinterías dañadas en el frente del Banco Provincia. Desde Obras señalaron que, aunque parte de la administración corresponde a terceros, la universidad trabaja para encontrar una solución conjunta.
