La agencia detectó alrededor de 17.000 personas con beneficios previsionales que adeudan $798 millones en el Impuesto Inmobiliario y que podrían acceder a exenciones sin saberlo.
La Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) puso en marcha un operativo para facilitar el acceso a exenciones impositivas destinadas a jubiladas, jubilados y pensionadas/os que registran deudas en el Impuesto Inmobiliario. La iniciativa se desarrolla en conjunto con el Instituto de Previsión Social (IPS) y municipios de toda la provincia, mediante cruces de datos y acciones territoriales para identificar y acompañar a quienes cumplen con los requisitos establecidos por la normativa vigente.
A partir del trabajo articulado entre organismos, ARBA detectó inicialmente alrededor de 17.000 personas con beneficios previsionales que acumulan en conjunto $798 millones en deudas del tributo inmobiliario y que, sin embargo, podrían acceder a exenciones. El esquema alcanza a contribuyentes con ingresos familiares de hasta dos haberes mínimos, titulares de una única propiedad cuya valuación fiscal no supere los $6 millones y que no estén inscriptos en Ingresos Brutos.
Trámite simplificado y atención territorial
Con el objetivo de agilizar el proceso, ARBA llevará adelante operativos casa por casa junto a los municipios, además de jornadas especiales de atención para gestionar de forma simple la exención. El beneficio incluye tanto deudas de hasta cinco años como obligaciones futuras, lo que representa un alivio significativo para quienes se encuentran en situación de mora sin haberlo buscado.
En paralelo, ARBA solicitará formalmente a la ANSES una nómina de jubilados y pensionados con domicilio en la provincia de Buenos Aires, con el objetivo de analizar su situación fiscal e identificar a quienes podrían acceder a la exención sin saberlo, facilitándoles el trámite en caso de cumplir con los requisitos.
Las voces del organismo
El director de ARBA, Cristian Girard, destacó que “estamos trabajando para simplificar trámites y garantizar que quienes tienen derecho a una exención puedan acceder sin obstáculos. En un contexto económico complejo, donde las políticas de Milei impactan con fuerza sobre los ingresos, es fundamental acompañar a un sector que históricamente ha demostrado un alto compromiso con el cumplimiento tributario”.
Y agregó que “las jubiladas y jubilados pertenecen a una generación que culturalmente tiene incorporado el cumplimiento fiscal como un valor, por lo que adeudar impuestos representa para ellos una carga moral y económica significativa. Por eso, desde el Estado tenemos la responsabilidad de acercarles herramientas concretas que alivien su situación y les permitan regularizarse de manera justa”.
La medida se inscribe en una política más amplia de ARBA orientada a fortalecer la equidad tributaria, promoviendo el acceso a beneficios previstos por ley y evitando que sectores vulnerables acumulen deudas por falta de información o dificultades en la gestión de trámites.
