Marcha obrera: “No queremos que otra vez un trabajador vuelva a votar a un verdugo”

La concentración arrancó en Plaza Rocha y culminó en el Monumento a San Martín. En la previa del Día del Trabajador, los dirigentes sindicales reclamaron contra el ajuste, denunciaron un “industricidio” y advirtieron que la construcción de una alternativa política para el año que viene no puede quedar en manos de quienes “traicionaron”.

Pasadas las 16.30, la CGT, la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma confluyeron en Plaza Rocha y marcharon juntas hasta el Monumento a San Martín, en lo que los propios dirigentes presentaron como el tercer año consecutivo de unidad sindical en la previa del 1° de mayo.

Los acompañaron organizaciones sociales, agrupaciones universitarias y la Multisectorial de Jubilados y Pensionados. El clima fue de denuncia sostenida y, hacia el final, de interpelación política directa hacia el año electoral que se aproxima.

El secretario general de la CGT local, José Luis Rocha, comentó a el Retrato: “La industria se está cayendo a pedazos día a día” y señaló que desde enero de 2024 el movimiento obrero viene advirtiendo sobre lo que definió como un “industricidio”. El cierre de más de 24.000 empresas industriales en todo el país, con una pérdida estimada de 300.000 puestos de trabajo refuerzan el término. “Lamentablemente, no nos equivocamos”, remarcó.

En su discurso frente a la movilización, Rocha cruzó a los legisladores que votaron las reformas del gobierno nacional y reservó sus palabras más duras para el mapa político de cara a 2027. “Para que las leyes de este gobierno salieran, se necesitan traidores. Y los traidores siempre vienen de los partidos Nacional y Popular”, sostuvo. “Cuando empecemos a construir una nueva alternativa, tiene que ser con los trabajadores, con los jubilados, con los estudiantes, con las universidades”, planteó.

“Cada día sacan otro derecho”

Graciela Gachi, secretaria general de la CTA, describió trabajadores que no llegan a fin de mes, jubilados que resignan medicamentos, despidos que se multiplican y una reforma laboral que calificó sin rodeos como “una revancha de la clase alta para con los trabajadores”.

Convocó a construir unidad hacia adentro del movimiento sindical y advirtió sobre la responsabilidad política que se avecina. “No queremos que otra vez un trabajador, una trabajadora, vuelva a votar a un verdugo”, afirmó ante la movilización, y ligó la situación del bolsillo con el resultado de las urnas: “Lo que pasa cuando abrimos la heladera y no hay comida es porque hay un gobierno que está distribuyendo mal los recursos”.

Ezequiel Navarro, secretario general de la CTA Autónoma, también apuntó hacia las elecciones del año próximo y aseguró una línea de continuidad de resistencia actual y construcción política.

Destacó que Mar del Plata fue “uno de los pocos lugares” del país donde este miércoles hubo movilización y acto, y reclamó que los trabajadores sean protagonistas de cualquier alternativa que se construya. “Hay muchos que opinan desde los teclados o detrás de un escritorio, y esto se terminó”, señaló. Fue también el más explícito al marcar límites hacia figuras del peronismo que, dijo, empiezan a reaparecer: “Los que traicionaron no pueden pretender ser parte en la etapa que viene”.

La voz de los jubilados

María Alicia Guerra, principal referente de la Multisectorial de Jubilados y Pensionados de Mar del Plata, y habló frente a la marcha. Señaló que los jubilados han funcionado como variable de ajuste “desde el 76 en adelante” y en cada renegociación con el FMI, y convocó a la solidaridad con los trabajadores despedidos de la ciudad. “¿Cómo vamos a hacer los marplatenses para ayudar a esas familias que no van a tener con qué enfrentar este invierno?”, preguntó. También apuntó al municipio como “brazo ejecutor” de las políticas nacionales y llamó a perder el miedo a manifestarse: “Tenemos que tratar que toda Mar del Plata se levante”.

Un horizonte que preocupa

Rocha no ofreció optimismo sobre el posible desenlace del conflicto. Consideró que el cambio de rumbo económico llegará “cuando se produzca un estallido, como pasó en el 2001”, y expresó que, si eso ocurre, la salida podría asemejarse a la de 2003. La referencia, condensó el estado de ánimo de una movilización que no pretendió festejar el Día del Trabajador, y según definió Rocha, “es un día para recordar que los derechos laborales se consiguieron con lucha, incluso con la vida de trabajadores. Y que hoy lamentablemente se están vulnerando”