El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ratificó que el Gobierno nacional analiza avanzar con la concesión de la Unidad Turística de Chapadmalal, una de las principales infraestructuras de turismo social del país, para de esa manera eliminar el esquema de turismo social en el lugar, uno de los emblemas históricos del acceso popular a las vacaciones en Argentina.
Adorni, quien planteó la necesidad de “suprimir las responsabilidades del Estado nacional vinculadas al turismo social” y avanzar hacia un modelo que permita “elevar la calidad” del complejo mediante inversión privada.
En esa línea, desde el Ejecutivo sostienen que una eventual concesión permitiría canalizar inversiones privadas para recuperar las instalaciones, mejorar los servicios y reducir el costo que actualmente implica su mantenimiento para el Estado. No obstante, aclararon que el proceso aún se encuentra en una etapa preliminar: no hay licitación abierta ni empresas involucradas hasta el momento.
En ese marco, la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) ya trabaja en estudios técnicos para definir el futuro del predio, aunque todavía no hay una concesión formalizada.
Según datos oficiales, el cierre de Chapadmalal y la paralización del turismo social provocaron que Mar del Plata pierda más de 100 mil turistas en los últimos dos años. Las cifras reflejan un desplome abrupto en la cantidad de visitantes alojados en el complejo, en el marco de las restricciones aplicadas por la actual gestión.
El impacto no es menor para una ciudad cuya economía depende en gran parte del turismo, y donde el flujo constante de visitantes, incluidos los contingentes del turismo social, sostenía empleo, consumo y actividad durante todo el año.
Otro de los ejes centrales del informe estuvo vinculado al giro en la política de turismo social. A partir de modificaciones normativas recientes, el Gobierno dejó de asumir un rol activo en la prestación directa de estos programas, lo que impacta de lleno en el futuro de complejos como Chapadmalal. En ese contexto, la actividad en el predio evidenció una fuerte caída: tras cifras elevadas en años anteriores, la cantidad de visitantes se redujo de manera significativa durante el último año.
El diagnóstico oficial también puso el foco en el estado edilicio del complejo. Se reconocieron problemas estructurales, sectores fuera de funcionamiento y obras inconclusas, elementos refuerzan la necesidad de redefinir su modelo de gestión.
Cabe señalar que desde la Casa Rosada subrayaron que la Unidad Turística de Chapadmalal conserva su condición de Monumento Histórico Nacional.
