El Tribunal Oral inició este miércoles el juicio de cesura que deberá fijar una nueva condena al principal acusado, Matías Farías. Casación anuló la perpetua de 2023 y redujo la calificación a abuso sexual agravado. la pena posible oscila entre 8 y 20 años. La familia rechaza el encuadre y llevará el caso a la Suprema Corte.
A nueve años y medio de la muerte de Lucía Pérez, la causa penal que sacudió a Mar del Plata y se convirtió en símbolo del movimiento Ni Una Menos volvió este miércoles a los tribunales en una nueva instancia procesal. Los jueces Fabián Riquert, Paula Soulé y Federico Cecchi iniciaron el denominado juicio de cesura en el que deberán imponer una pena a Matías Farías, el principal acusado, luego de que el Tribunal de Casación bonaerense anulara en 2025 la condena a prisión perpetua que se le había dictado en el segundo juicio, celebrado en marzo de 2023.
Farías participó de la audiencia mediante teleconferencia desde la unidad penitenciaria donde cumple detención. En la sala estuvieron presentes la familia de Lucía y personas allegadas. La fiscalía quedó representada en esta etapa por Carlos Russo, la querella por el abogado Juan Pablo Gallego y la defensa continúa a cargo de Laura Solari.
Una condena acotada
El juicio de cesura no revisa la culpabilidad de Farías sino únicamente la pena que debe cumplir. Casación descartó que el acusado haya sido responsable de la muerte de la adolescente y confirmó en cambio que abusó sexualmente de ella tras suministrarle estupefacientes, delito encuadrado como abuso sexual con acceso carnal agravado por el suministro de drogas. Esa calificación habilita una escala punitiva de entre 8 y 20 años de prisión, que se sumará a la condena de 8 años por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización que ya le impuso el Tribunal Oral en lo Criminal N°1 en el primer juicio de 2020.
La familia de Lucía no acepta ese marco. Gallego anticipó que la querella pedirá la pena máxima de 20 años en esta instancia, pero que al mismo tiempo insistirá ante el tribunal en que el hecho debe ser recalificado como femicidio y que, por lo tanto, la pena que corresponde es la perpetua. Esa posición será luego llevada ante la Suprema Corte bonaerense, que tendrá que revisar como tercera instancia lo que dispuso Casación. El propio juez Riquert advirtió al inicio de la audiencia que la complejidad del trámite hace que incluso para los abogados resulte difícil de comprender en su totalidad.
Guillermo Pérez, padre de Lucía, habló antes del inicio de la audiencia. Señaló que la familia lleva una década transitando el sistema judicial y que todavía no vislumbra el final del recorrido. Reconoció dudas sobre cuánto falta para que la causa tenga una resolución definitiva y cuestionó que sea la familia la que acabe cargando con las inconsistencias del proceso. El padre también apuntó a la situación de Juan Pablo Juan Pablo Offidani, el segundo imputado, y exigió que se revise su condición actual.
La situación de Offidani
Juan Pablo Offidani, el otro condenado por el caso, fue calificado como partícipe secundario en el abuso sexual agravado y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización junto a la condena de 15 años de prisión. Sin embargo, esa confirmación tampoco es firme, tanto la querella busca ampliarla como la defensa procura reducirla, y la Suprema Corte deberá pronunciarse.
En paralelo, la situación de Offidani atraviesa una etapa de definición. A fines de diciembre, el Tribunal Oral en lo Criminal N°2 le concedió la excarcelación en función del tiempo transcurrido sin sentencia firme, pero hace pocos días la Cámara de Apelación revocó esa medida y estableció en cambio un régimen intermedio de salidas para que pueda someterse a tratamiento por adicciones. El propio TOC N°2 deberá ordenar los detalles concretos de ese régimen.
Primera jornada y próximos pasos
La primera jornada estuvo destinada a la declaración de los padres de Lucía, un testigo presentado por la querella y uno ofrecido por la defensa. El tribunal también debía resolver si incorpora registros de declaraciones de juicios anteriores. Para este jueves se prevé la etapa de alegatos, en la que cada parte formulará su pedido de pena antes de que los jueces deliberen.
En octubre de este año se cumplirán diez años de la muerte de Lucía Pérez, una adolescente de 16 años cuyo crimen no solo movió a Mar del Plata sino que se articuló con el surgimiento de Ni Una Menos.
