Colegios profesionales, cámaras empresariales, la UOCRA y el mundo académico se unificaron en un documento que revela el impacto local de la crisis nacional. Son más de 120.000 puestos perdidos y un mercado paralizado pese a los metros cuadrados aprobados.
Este lunes, la sede de la Cámara Argentina de la Construcción reunió a una docena de entidades del sector para alertar sobre el crítico momento que atraviesa la construcción en Mar del Plata. Los factores incluyen parálisis de la obra pública, costos que impiden arrancar proyectos privados y una carencia de respuestas oficiales.
Diego Haag, presidente del Colegio de Técnicos y coordinador del Foro, leyó un documento elaborado colectivamente durante meses. El sector perdió cerca de 120.000 puestos de trabajo a nivel nacional, el consumo de cemento se ubica por debajo de los registros de pandemia, más de 4.000 empresas constructoras dejaron de operar y el costo del metro cuadrado duplica su valor máximo histórico.
César Trujillo, secretario general de la UOCRA, reconoció sin eufemismos el estado del gremio: “Hoy no te digo que estamos en una crisis a fondo, estamos trabajando, pero estamos en una situación complicada, como el país. El salario no alcanza, no llegamos a fin de mes”.
¿Qué pasó con la “isla de la construcción”?
Mar del Plata funcionó durante años como caso atípico dentro del mapa nacional. La robustez de la inversión privada sostuvo al sector cuando la obra pública se retraía. Esa reserva también empezó a fisurarse. En diálogo con el Retrato, Haag explicó el mecanismo: “Las urbanizaciones cerradas tienen un montón de proyectos presentados y hoy la provincia no se los convalida, entonces hay un montón de proyectos que no se pueden iniciar”. A eso se le suma, aumentos sostenidos en los costos, desaceleración de la inversión e incertidumbre macroeconómica, factores que repercuten sobre la continuidad de proyectos y sobre la estabilidad de empresas y trabajadores.
Los metros cuadrados presentados ante el municipio en 2024 llegaron a 594.000, pero nadie arranca las obras. Analía Musmeci, del Centro de Constructores, explicó que “los costos se han duplicado en dólares en el sector”, y el precio de venta no ha convalidado esos aumentos. Lo que hace muy difícil comenzar un proyecto con el cual se puede perder directamente.
En consecuencia, el Colegio de Técnicos registró una baja del 20% en el ingreso de expedientes de obra privada desde 2024. El Colegio de Arquitectura y Urbanismo presenta además una caída sostenida del 36% en metros cuadrados ingresados como encomiendas profesionales entre 2022 y 2024.
Juan Carlos Zamora, de la delegación local de la Cámara Argentina de la Construcción, cerró el cuadro: “El municipio no tiene fondos. La provincia está parando todas las obras por falta de fondos. Y nación ya sabemos que no invierte en obras de infraestructura. No tenemos respuestas”.
Lo que el Foro propone
El Foro plantea la creación de un Régimen de Incentivos a la Construcción similar al RIGI, con exenciones impositivas para obras privadas y de infraestructura, la securitización del sistema hipotecario a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES para financiar construcción nueva (no solo compra de viviendas terminadas) y el mantenimiento urgente de los 30.000 kilómetros de rutas nacionales no concesionables.
La demanda inmediata, sin embargo, es más simple. “Lo que más pedimos es tener diálogo, incentivos, créditos hipotecarios y el inicio de algunas obras de infraestructura, para que por lo menos tengamos la expectativa de que va a haber un comienzo” resume Haag. El documento será presentado ante autoridades municipales, provinciales y nacionales.
