El presidente Javier Milei giró este miércoles al Congreso de la Nación el proyecto de reforma electoral, que incluye la eliminación de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), cambios en el financiamiento de los partidos, la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) y Ficha Limpia, que pretende impedir que personas condenadas por delitos de corrupción en segunda instancia se postulen a cargos electivos.
“Vamos a enviar la reforma electoral. Eliminamos las PASO: basta de obligar a los argentinos a pagar internas de la casta. Cambiamos el financiamiento: se termina la política viviendo de tu bolsillo. Ficha Limpia: los corruptos afuera para siempre. Se acabó la joda”, había adelantado el Jefe de Estado libertario, a través de su cuenta de X.
Así, tras el anuncio de Milei y su posterior firma, la reforma electoral ingresó alrededor de las 18:00 horas por Mesa de Entrada del Senado, una cámara donde el oficialismo tiene números reñidos para su aprobación. Incluso, durante las primeras horas del jueves, fuentes parlamentarias sostenían que el texto ingresaría por Diputados, donde las fuerzas del cielo están más holgados.
En lo que respecta al proyecto, la reforma contempla dos textos que ya habían sido enviados por el oficialismo en ocasiones anteriores. Por caso, se trata del fortalecimiento electoral de noviembre de 2024, que terminó suspendiendo de manera temporal las primarias de 2025, así como Ficha Limpia, que cayó en saco roto en 2025 y provocó quizás el momento de mayor tensión entre el PRO y La Libertad Avanza desde la asunción de Milei a la presidencia.

En detalle, el artículo de Ficha Limpia establece que no podrán ser candidatos a cargos públicos aquellas personas que tengan condenas penales en segunda instancia por delitos de corrupción”, como así tampoco las personas procesadas por genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y violaciones de derechos humanos.
La reforma electoral también contempla modificaciones para la Ley Orgánica de los Partidos Políticos, la Ley de Democratización de la Representación Política, la Transparencia y la Equidad Electoral, el Código Electoral Nacional y la Ley de Financiamiento de los Partidos Políticos, entre otras normas vinculadas al ámbito electoral.
Es preciso señalar que, el ítem que requerirá más cintura de negociación para el oficialismo será la eliminación de las PASO, puesto que varios bloques de la oposición dialoguista reconocen que necesitan de las primarias para definir las candidaturas y alianzas que eventualmente compitan con el oficialismo en las elecciones de 2027.
En ese sentido, la elección de que la cámara de origen sea el Senado tiene que ver con que el oficialismo se propone consensuar los votos con las provincias, que son las principales interesadas en avalar o no estos términos puestos por el Gobierno.
Además, la reforma electoral buscará transparentar el financiamiento de los partidos políticos. “Hoy se calcula que solo el 10% del dinero que financia campañas electorales está registrado; el otro 90% es “plata negra” que muchas veces viene de actividades ilícitas. Las democracias modernas ya resolvieron esto: permiten que personas y empresas aporten de manera regulada, transparente y trazable”, alegaron desde el oficialismo.
En esa línea, fuentes de la bancada violeta agregaron: “Este proyecto hace lo mismo y suma la opción de que los partidos que quieran renunciar completamente al aporte estatal y financiarse íntegramente con aportes voluntarios puedan hacerlo“. En un sistema similar al de Estados Unidos.
“El sistema electoral argentino tiene un problema de fondo: es caro, opaco, empuja al financiamiento con plata negra y subsidia insensatamente a la dirigencia política. Es un sistema hecho a medida para que la política se proteja a sí misma. Llegó la hora de devolverle el poder a los argentinos: que la política vuelva a estar al servicio de la gente”, concluyeron desde la bancada de La Libertad Avanza.
