La interna del Gobierno al rojo vivo: La vicepresidente de casta a funcionarios mileistas

La ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel en la misa homenaje al papa Francisco realizada en Luján profundizó la tensión interna dentro del Gobierno, donde desde la Casa Rosada cuestionaron con dureza su decisión y hablaron de un “papelón”.

La ceremonia se realizó en la Basílica de Luján al cumplirse un año de la muerte de Francisco y contó con la presencia de dirigentes oficialistas y opositores, aunque Villarruel decidió no asistir pese a que inicialmente había confirmado su participación.

En el entorno del presidente Javier Milei interpretaron el faltazo como un intento de enviar “un mensaje mediático” en medio del creciente distanciamiento entre la vicepresidenta y el núcleo duro del oficialismo.

En paralelo, trascendió que Villarruel evitó participar para no compartir el acto con referentes del Gobierno, en una relación que atraviesa fuertes tensiones desde hace meses.

Tras las críticas, la vicepresidenta explicó públicamente que eligió asistir a otra ceremonia religiosa y sostuvo que la misa en Luján se había “politizado”, además de cuestionar la presencia de dirigentes a los que definió como “lo peor de la casta política”.

El episodio volvió a dejar expuestas las diferencias entre Villarruel y la conducción libertaria, en una interna que suma nuevos capítulos y mantiene en tensión la relación entre la vicepresidenta y el entorno presidencial.