Trabajadores estatales nucleados en ATE Mar del Plata se concentraron este martes frente a la sucursal del Banco Nación en San Martín y Córdoba en el marco de una jornada nacional denominada “Si hay para ellos, que haya para todos“.
El detonante de la movilización fue la revelación de que el Banco Nación habría bajado el puntaje mínimo de scoring de 909 a 800 para facilitar el acceso a créditos hipotecarios a funcionarios con cargos políticos temporarios, el mismo tipo de estabilidad laboral que, para cualquier empleado estatal común, es precisamente el obstáculo que bloquea ese tipo de préstamo. A nivel nacional se destacan los casos de Felipe Núñez ($373 millones), Federico Furiase ($367 millones) y los legisladores Sharif y Nazarena Menem, con casi $600 millones entre ambos.
En Mar del Plata, el gremio señaló al diputado Alejandro Carrancio, a quien vinculan con la obtención de un crédito de aproximadamente $146 millones en noviembre de 2024. Claudia Rey, secretaria general de ATE Mar del Plata, opinó al respecto en diálogo con el Retrato: “Aquí en nuestra ciudad está figurando Carrancio en el listado. Hay una casta que representa al gobierno nacional y estos créditos son para los poderosos de siempre”
La brecha que la protesta quiere volver visible
La acción es simbólica es que cientos de afiliados se reúnen en las sucursales a solicitar formalmente los mismos préstamos que recibieron los funcionarios, para exponer que bajo las reglas vigentes un empleado estatal promedio no califica ni para una fracción de esos montos. “El sueldo de un trabajador estatal ronda los 800.000 pesos. Los créditos que otorgan son en función del salario. Con ese salario, acceder a una vivienda que se cotiza en dólares es prácticamente imposible” explica Rey
Otro agravante es la situación salarial general del sector. La canasta básica relevada por el Frente de Estatales ronda los $2 millones. Frente a ese número, los $800.000 de salario promedio ubican a la mayoría de los trabajadores formales del Estado en una situación que Rey califica como de “indigencia”
Las tres demandas concretas
Más allá de la denuncia de privilegios, ATE articuló tres exigencias precisas al gobierno nacional. La reapertura de la paritaria, la reincorporación de los trabajadores despedidos (“no somos ñoquis, somos quienes vehiculizamos las políticas públicas”, remarcó Rey) y el cese del desfinanciamiento de los organismos nacionales. “Vamos a estar donde tenemos que estar, en nuestro escenario de lucha que es la calle, dando la pelea para tratar de quebrar las políticas que simplemente nos ajustan como pueblo”, concluyó la dirigente.
