Como parte de su agenda en Israel, el presidente de la Nación, Javier Milei, este martes recibió un Doctorado Honoris Causa en la Universidad Bar-Ilan de Tel Aviv, donde fue ovacionado por un auditorio de más de 700 personas luego de brindar una “clase magistral” basada en el epílogo de su nuevo libro titulado “Capitalismo, la divina maquinaria del paraíso”, en la que defendió su gobierno y renovó sus ataques contra el periodismo y los sectores que promueven la justicia social en Argentina.
En un discurso que se extendió por casi una hora, el mandatario libertario destacó haber realizado más de 15.000 reformas estructurales en sus primeros dos años de gestión y utilizó el estrado en Tel Aviv para elogiar los valores judeocristianos y el derecho natural, al asegurar que el diseño de políticas acordes a valores éticos y morales “es el único camino para lograr resultados justos y eficientes para la sociedad”.
En la misma intervención, Milei incluyó duras descalificaciones hacia la prensa, a la que acusó de jugar para “las fuerzas del mal”. Según el mandatario, durante su conversación con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, le comentó que soportó “calumnias e injurias violentas por parte de los comunicadores”, y comparó la labor de gobernar con un partido de fútbol: “Mientras en las tribunas hay cánticos y críticas, los goles los hace Messi“.
En su análisis ideológico, Milei calificó al marxismo como un programa “satánico” opuesto a los mandatos divinos y criticó duramente al “nacionalsocialismo” al mencionar que la justicia social pregonada por gobiernos peronistas es “profundamente injusta e inexorablemente deriva en desastres económicos”. Con una cita a Murray Rothbard, el Presidente explicó que “aunque las crisis se materializan en lo económico, su raíz es siempre de naturaleza moral por violentar los valores éticos”.
El mandatario también compartió detalles sobre su vínculo espiritual con el judaísmo, el cual se profundizó a través de su guía y actual embajador argentino en aquel país, el rabino Axel Wahnish. Ante un auditorio colmado, Milei relató que sigue el ejemplo del rey Salomón y que sus deseos fundamentales son la sabiduría para distinguir el bien del mal, el coraje para elegir el camino correcto y la templanza para sostenerse en él.

Asimismo, Milei volvió ratificar su intención de trasladar la embajada argentina a Jerusalén y consolidar un alineamiento incondicional con Israel y Estados Unidos. Para el mandarario argentino, esta alianza estratégica con Netanyahu trasciende lo diplomático y se asienta en una convicción sobre la superioridad de la cultura occidental frente a sus enemigos.
En el tramo final de su intervención, Milei mencionó versículos y citas bíblicas, aseguró que “el programa del marxismo es satánico, opuesto al programa de Dios”, recalcó que “no hay un tercer camino” y le pidió a Dios que “bendiga a los argentinos y a los israelíes”
Es preciso mencionar que, la comitiva oficial que acompañó al Jefe de Estado desde Jerusalén estuvo integrada por su hermana y secretaria general, Karina Milei, el canciller Pablo Quirno y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques. Tras finalizar el acto en la universidad, la agenda presidencial continuó con una recepción por parte del presidente Isaac Herzog, que le entregó a Milei una medalla de honor en el marco de su tercera visita oficial al país desde el inicio de su gobierno.
