El Cura DJ “reventò” Plaza de Mayo en un en un multitudinario homenaje al Papa Francisco

El sacerdote y DJ portugués Guilherme Peixoto se presentó en Plaza de Mayo en un multitudinario homenaje al Papa Francisco, en un evento que combina música electrónica y espiritualidad. Desde temprano, la zona se vio colmada de personas y con un importante despliegue logístico que incluyó cortes de tránsito en el microcentro porteño.El show, de carácter gratuito, forma parte de un tributo al pontífice argentino a un año de su fallecimiento y reunió a miles de asistentes frente a la Casa Rosada. La propuesta del llamado “cura DJ” mezcla bases electrónicas con fragmentos de discursos religiosos, en un formato que ya recorrió distintos escenarios internacionales y que hoy tiene como epicentro el corazón político del país.Peixoto, que ganó notoriedad mundial tras su participación en eventos masivos como la Jornada Mundial de la Juventud, se consolidó como una figura singular que fusiona fe y música. En Buenos Aires, su presentación suma un fuerte contenido simbólico, al rendir homenaje al Papa Francisco en un espacio emblemático y ante una multitud que siguió cada momento del espectáculo.

La propuesta del sacerdote no es una misa en el sentido litúrgico estricto, sino un set de música electrónica con propósito espiritual. Es una experiencia sensorial diseñada para conectar con la juventud y transmitir valores cristianos a través del ritmo.

A diferencia de lo que muchos podrían imaginar, no es música suave. Su estilo es el Techno y el Progressive House, con beats constantes que oscilan entre los 128 y 135 BPM. Es música de club, bailable y potente, pero con una atmósfera épica y orquestal.

El sello distintivo de su set es la mezcla de voces y sonidos sagrados sobre la base electrónica: integra fragmentos de frases icónicas del Papa Francisco (como su famoso “¡Hagan lío!”) y de San Juan Pablo II. También, mezcla cánticos gregorianos, el Padre Nuestro o el Ave María procesados con efectos de sonido.

Además, durante las transiciones, lanza mensajes grabados sobre el cuidado del planeta, la fraternidad y la esperanza.

La puesta en escena del “Cura DJ”

El Padre Guilherme suele presentarse con su clériman (el cuello sacerdotal) debajo de unos auriculares profesionales y, a veces, una campera de cuero.

El show se apoya en pantallas gigantes que proyectan imágenes de arte sacro, iconografía cristiana y frases de encíclicas, todo sincronizado con luces estroboscópicas y láseres.

“La pista de baile de Dios”

Lo que sucede en la Plaza de Mayo hoy es un fenómeno curioso: ves a jóvenes que habitualmente van a boliches bailando junto a familias, monjas y grupos parroquiales. El objetivo de Guilherme es lo que él llama “evangelización 2.0”: demostrar que la alegría de la fe puede manifestarse en cualquier lenguaje cultural, incluso en una consola de DJ.

“No estoy ahí para ser una estrella, sino para que la música sea el puente entre Dios y los que están bailando”, suele decir el cura portugués.