El SIVARA movilizara ante la Municipalidad en busca de una Mesa de Diálogo

En una concurrida asamblea realizada frente al espacio que ocupaban en la zona de la Rambla, unas 200 personas, comenzaron a trazar las líneas de acción luego del desalojo del lugar y demolición por parte de la Municipalidad.

En la oportunidad volvieron a denunciar la ilegitimidad del procedimiento de la Comuna y acordaron los pasos legales a llevar adelante en pos de lograr un espacio para continuar con sus actividades

Walter Rivero, referente del Sindicato de Vendedores Ambulantes (SIVARA) en diálogo con “el Retrato” se refirió a la situación que atraviesan unas 300 familias que allí tenían su trabajo y hoy están literalmente en la calle

El dirigente sindical adelantó los próximos pasos del sector. “El lunes nos vamos a presentar en las puertas del municipio para que haya una mesa de diálogo y se nos brinde una solución”, indicó, acotando que “Hoy lo único que vemos es que están festejando que dejaron a 200 familias sin trabajo”.

Rivero habló desde la experiencia personal y colectiva. “Yo trabajé toda mi vida en la calle, he perdido muchísimas veces, me han secuestrado todo y me han dejado sin nada”, recordó, al tiempo que subrayó que la realidad actual golpea aún más fuerte. Según explicó, no solo perdieron quienes sufrieron decomisos, sino también aquellos que confiaron en la continuidad de su actividad. “Mucha gente se volvió a su hogar pensando que no iba a haber desalojo y se enteraron a medianoche que la feria estaba siendo destruida junto con su sueño y con todo su capital”, afirmó.

“Hoy los que más tienen persiguen a los que menos tienen”

El dirigente sindical no dudó en atribuir lo ocurrido a una decisión política. “Sin duda que es una movida de publicidad política donde los que más tienen persiguen a los que menos tienen”, sostuvo. En esa línea, reveló una frase que, según él, grafica el trasfondo social del conflicto: “Hace poco tiempo un concejal me dijo que a sus votantes no les gustaban los feriantes”.

Rivero planteó un interrogante que apunta directamente a las políticas públicas locales. “Si no les gusta que la gente trabaje de esta manera, ¿por qué no generan puestos de trabajo?”, cuestionó. Y agregó: “A nadie le gusta estar en la calle, comprando en negro para revender; lo hacen porque no hay otra opción”. En ese sentido, describió un escenario marcado por la falta de empleo formal: “Lo que más hay en esta ciudad es necesidad y desocupación”.

Respecto a versiones sobre una futura licitación del espacio para reconvertir la feria, Rivero señaló que existían proyectos en discusión, incluso uno impulsado por el propio sindicato. “Llevábamos una propuesta que se adecuaba a la ordenanza de ferias móviles, pero no la quisieron tener en cuenta”, explicó. Según relató, las autoridades les habían garantizado continuidad: “Nos dijeron que sigamos trabajando así, que estaba todo bien”.

Esa confianza derivó en inversiones por parte de los trabajadores. “La gente gastó muchísimo dinero en renovar la feria, en los pisos, en las estructuras, en los techos”, detalló. Sin embargo, el desenlace fue abrupto: “Hoy no solo no pueden trabajar de esta manera, sino que no pueden trabajar”.

Consultado sobre acusaciones de explotación hacia los feriantes, el titular del SIVARA fue categórico. “Nosotros no cobramos nada. Acompañamos a la gente y mediamos entre el municipio y las ferias”, aseguró. Además, destacó que esa tarea se replica en distintos espacios de venta ambulante y en otros sectores informales.

El Juez dictaminó el allanamiento, no el desalojo y la destrucción

Uno de los puntos más sensibles del conflicto es la legalidad del operativo. Rivero adelantó que iniciarán acciones judiciales. “Vamos a hacer una demanda colectiva para que se nos devuelva el espacio que se nos fue entregado de forma legal”, anunció. Y remarcó una presunta irregularidad clave: “El juez dictaminó allanamiento y decomiso de mercadería, pero no el desalojo ni la destrucción de la feria”.

En ese marco, exigió responsabilidades. “Queremos que los responsables se hagan cargo porque está claro que la justicia no ordenó esto”, sostuvo.

En medio de operativos judiciales y allanamientos recientes en su domicilio y en la Galería Luro, el referente sindical atraviesa un momento de alta tensión, a la espera de definiciones por parte de la Justicia. El dirigente aseguró que toda la documentación y elementos requeridos ya fueron entregados: “Hoy estamos esperando a ver qué dice la justicia. Todo lo que nosotros teníamos en nuestro hogar, en el sindicato, todo fue puesto a disposición de la justicia”.

“Esto es una cacería en contra de los trabajadores”

El conflicto no se limita a su situación personal. Rivero advirtió que existe preocupación por posibles medidas similares en otros espacios de trabajo informal. “Y ahora salieron a hablar de Feria Rocha y de las arterias que también dicen que van a desocupar; dijeron que iba a ser todo en su momento”, señaló, en referencia a decisiones municipales que podrían afectar a numerosos trabajadores de la vía pública.

Desde el sindicato anticipan que resistirán cualquier intento de desalojo generalizado. “Nosotros vamos a seguir representando y defendiendo a los trabajadores, y vamos a tratar de ponerle un freno a todo esto que está pasando, que es una cacería en contra de los trabajadores”, afirmó Rivero, quien remarcó el contexto social: desocupación, bajos ingresos y falta de oportunidades.

Rivero teme que le planten drogas y lo lleven preso

El dirigente también denunció presiones y amenazas. “El otro día la policía me amenazaba y me decía que iba a dirigir el sindicato desde el penal”, sostuvo. Y agregó con preocupación: “Yo no vendo droga, no ando armado… temo que un día me paren y me pongan algo y me lleven detenido”.

Rivero insistió en que el sindicato representa a la mayoría de los trabajadores informales y reclamó garantías para ejercer su labor sin persecución.