Los barrios privados que crecieron de manera espectacular en la zona Sur de General Pueyrredón, hoy transitan el camino de la Justicia y, atento a lo que se está viendo, el final es impredecible.
En las ultimas horas se conoció una resolución del Juzgado Contencioso Asdimistrativo Nº2 de Mar del Plata que frenó las obras en el futuro shopping Rumencó Joven hasta que se obtenga la Declaración de Impacto Ambiental.
Por otra lado desde Juzgado en lo Civil y Comercial N° 7, del Departamento Judicial Mar del Plata, se ha fijado una audiencia de Mediación ante la incertidumbre de los habitantes del barrio Tierra y Mar, que han sido embargados por ARBA por el no pago de tributos, hecho este debió haberse realizado por parte de la Administracion del lugar, y que nunca se habrían concretado.
Esto habría quedado al descubierto al comenzara recibir las notificaciones judiciales, lo que incluso no le permite a quienes están en condiciones, poder escriturar sus propiedades.
Freno al Shopping Plaza Rumencó
El Juzgado en lo Contencioso Administrativo N° 2 de Mar del Plata, a cargo del juez Marcelo Fernández, ordenó frenar cualquier intervención material en el predio de avenida Jorge Newbery 5035, donde se proyecta el shopping Plaza Rumencó, hasta que se obtenga la Declaración de Impacto Ambiental (DIA). La medida cautelar dispone que la empresa Molas y Asociados Fiduciaria SA se abstenga de realizar tareas y que el municipio garantice el cese inmediato de obras en curso.
La decisión responde a un amparo presentado por vecinos ante movimientos de suelo y deforestación en el lugar, acciones que podrían generar un daño ambiental actual o inminente, de difícil reversión. El expediente indica que el proyecto aún no cuenta con la DIA, requisito obligatorio según la Ley 11.723 para cualquier actividad con potencial impacto ambiental.
Si bien el Ente Municipal de Servicios Urbanos informó que el estudio de impacto fue presentado y que el trámite está en curso, el magistrado consideró incompatible avanzar sin la aprobación correspondiente. Sostuvo que continuar las tareas podría provocar alteraciones irreparables, y afirmó que la medida es preventiva, razonable y orientada a resguardar el interés general y el cumplimiento de la normativa vigente.
Propietarios de Mar y Tierra embargados por ARBA
En cuanto a la situación en el barrio privado Tierra y Mar , se indicó que el lugar atraviesa uno de sus momentos más críticos desde su creación. Con una deuda acumulada ante ARBA que supera los 250 millones de pesos, los vecinos denuncian un escenario financiero y legal que pone en riesgo tanto sus viviendas como su estabilidad económica personal.
A este panorama se suma otra millonaria deuda con la empresa Medinilla, encargada del servicio de seguridad, lo que ha derivado en una progresiva degradación de las prestaciones básicas dentro del barrio. Según relatan los propietarios, ante la falta de respuesta de la administración, han sido ellos mismos quienes debieron afrontar el pago de los sueldos del último mes del personal, además de cubrir gastos esenciales e insumos para mantener el funcionamiento mínimo del predio.
La preocupación crece aún más debido a que la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) ha avanzado con embargos sobre las cuentas personales de varios vecinos, lo que agrava el conflicto y extiende sus consecuencias más allá del ámbito comunitario.
Frente a este contexto, los residentes decidieron presentar una medida cautelar con el objetivo de frenar posibles ejecuciones y evitar el remate de sus propiedades. La Justicia, en respuesta, convocó a una audiencia de conciliación prevista para el próximo 20 de abril, instancia que será clave para intentar destrabar el conflicto.
Otro de los puntos críticos es la falta de finalización de obras fundamentales del desarrollo, situación que impide a los propietarios avanzar con la escrituración de sus viviendas. El proyecto se encuentra bajo la responsabilidad del arquitecto Nicolás Laurizzi, señalado por los vecinos como una de las figuras centrales en el estancamiento actual.
Mientras tanto, la incertidumbre domina el día a día en Mar y Tierra, donde las familias temen perder no solo su inversión, sino también su hogar.
