IOMA: Protestaron ante el Cosapro y denuncian muertes por falta de atención médica

Mientras las autoridades sanitarias de la provincia de Buenos Aires deliberaban puertas adentro del Hotel Provincial, un grupo de afiliados del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) se congregó este martes en la vereda del edificio para visibilizar lo que describen como un colapso sistemático en la cobertura médica. La protesta, sostenida desde diciembre de 2023 por el colectivo Afiliados Autoconvocados, encontró en el Consejo Provincial de Salud (Cosapro) una vidriera ineludible para amplificar un reclamo que acumula urgencia.

Marcela Martinelli, una de las fundadoras del grupo, precisó que la ciudad no solo aloja a sus propios afiliados, que son más de 70.000, sino que también absorbe la demanda de toda la Región 9, que comprende Mar Chiquita, Tandil, General Alvarado y Necochea. “Somos en total 178.000 afiliados de IOMA que se atienden en Mar del Plata”, afirmó.

La red de prestadores disponibles, según los manifestantes, es insuficiente para ese volumen. En la práctica, sostienen, solo dos establecimientos privados operan bajo convenio: el Sanatorio Belgrano y la Clínica Avenida. “No se consiguen camas” en el primero, remarcó Martinelli, mientras que el segundo “es muy chico y deja bastante que desear”. El acceso al sistema público tampoco resulta una alternativa fluida, varios afiliados relataron que el Hospital Interzonal les exige una negativa escrita de las clínicas privadas antes de admitirlos, un requisito que, cuando los centros privados no lo emiten, deja al paciente sin opciones.

La situación de los pacientes oncológicos, agregó, reviste una gravedad particular. “No les dan la medicación que les receta su médico, o se las entregan tarde. Eso es llevarlos a la muerte, es una sentencia”, afirmó.

El trasfondo del conflicto

Martinelli apuntó directamente a la administración provincial y sostuvo que los fondos recaudados a través de los aportes de los afiliados, un 4,8% del salario, descontado en 13 cuotas anuales, incluido el aguinaldo, no se destinan al funcionamiento de la obra social sino que se integran a las arcas generales de la Provincia. “IOMA nunca tiene el dinero para las prestaciones que los afiliados necesitan”, afirmó, y calificó ese mecanismo como corrupción estructural. Los manifestantes también exigieron la renuncia de Homero Giles, titular del organismo.

Los números del propio Instituto exponen la magnitud del sistema en juego. IOMA cuenta con más de 2,1 millones de afiliados en toda la provincia, gestiona anualmente cerca de 17,8 millones de consultas y prácticas médicas, y registró en el último ejercicio un déficit de 121.905 millones de pesos, con un resultado negativo de casi 28.000 pesos por afiliado.

Fuentes oficiales del Ministerio de Salud ofrecieron una lectura divergente a el Retrato. Desde esa perspectiva, la crisis no sería exclusiva de IOMA sino parte de un deterioro generalizado del financiamiento sanitario que también afecta a PAMI, obras sociales nacionales y prepagas. En relación con los reclamos específicos en Mar del Plata, la fuente cuestiona la concreción de las denuncias: “Lo que vemos es que no es una cuestión de prestaciones. Es una cuestión de cultura y de simbología de atenderse en algunos lugares puntuales de la ciudad. Pero en la ciudad tenemos montones de policonsultorios y prestaciones del 100%”, señalaron. Sobre las demoras en turnos, añadieron que se trata de un problema estructural del sistema.

Los autoconvocados, en tanto, rechazan ese encuadre. Martinelli recordó que una afiliada que intentó acercarse al gobernador Axel Kicillof durante un congreso previo en la ciudad para exponerle su situación fue retirada del lugar sin que nadie la escuchara. “Se murió”, afirmó. Y cerró con una advertencia que sintetiza el tenor de la protesta: “Los afiliados de IOMA se mueren esperando una prestación. Es un problema de salud y es un derecho que tenemos”.