El sector pesquero en crisis profunda que amenaza con paralizar la actividad en el puerto de Mar del Plata

 

A horas del inicio de Semana Santa, uno de los períodos clave para el consumo de productos del mar, el sector pesquero atraviesa una crisis profunda que amenaza con paralizar la actividad en el puerto de Mar del Plata. Armadores de la flota costera y fresquera advirtieron que la situación es “inviable” y responsabilizaron al Gobierno nacional por la falta de respuestas ante el aumento sostenido del combustible.

La Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera (AEPCyF) alertó que “el escenario es crítico y calificó la crisis como ‘terminal’, al señalar que el incremento del gasoil, sumado a la presión fiscal y los costos operativos, impide incluso alistar los barcos para salir a trabajar”.

Durante una Asamblea Extraordinaria, la entidad fue contundente: la falta de medidas concretas está empujando a la paralización total de la flota. Desde el sector aseguran que cada salida al mar representa pérdidas económicas, una ecuación imposible de sostener en el tiempo.

“El impacto no solo golpea a los armadores, sino que pone en jaque a toda la cadena productiva: trabajadores, plantas procesadoras, logística y comercio, afectando directamente a la economía de Mar del Plata, cuyo puerto depende en gran medida de la actividad pesquera”.

Uno de los datos más alarmantes refleja la pérdida de rentabilidad estructural: mientras en 2010 un kilo de corvina equivalía a 1,44 litros de gasoil, hoy apenas alcanza para 0,69 litros. Esta caída evidencia un deterioro que, según el sector, ya no admite postergaciones.

“De persistir esta situación, advierten, la paralización de la flota será inminente, con consecuencias directas sobre el empleo y la actividad económica regional, profundizando una crisis que amenaza con extenderse a todo el entramado productivo del puerto”.

Ante este panorama, la AEPCyF reclama la declaración de la emergencia pesquera, alivio fiscal urgente y un esquema de combustible diferencial. Además, convocó a una movilización en el puerto como señal del creciente nivel de conflictividad.