En el marco de la primera sesión del Consejo de la Paz, en Washington DC, el presidente de la Nación, Javier Milei, ofreció a su par norteamericano, Donald Trump, el envió de tropas humanitarias argentinas para colaborar en la reconstrucción de la Franja de Gaza, en un nuevo gesto de fuerte alineamiento diplomático con la potencia del norte.
“Argentina participa de este consejo con la convicción de que la paz exige decisión política y una arquitectura institucional capaz de sostener soluciones reales en el tiempo. El presidente Trump predicó con el ejemplo mediando el acuerdo de paz en Gaza, acuerdo que luego ratificó la resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas”, sostuvo Milei.
En ese marco, durante su intervención, el jefe de Estado libertario puso a disposición la colaboración de los “cascos blancos” argentinos. “La trayectoria en operaciones de paz es un capital probado que ponemos al servicio de la fuerza de estabilización, creemos en una diplomacia que asume riesgos para alcanzar la paz”, amplió.
Además, Milei elogió el liderazgo de Trump y lo presentó como ejemplo de una diplomacia basada en la decisión política y la defensa de valores occidentales, al señalar que la paz duradera requiere instituciones capaces de “hacer valer las reglas” frente a actores que “no respetan derechos fundamentales”.
Vale señalar que, la oferta argentina se apoya en la trayectoria internacional de los Cascos Blancos, el cuerpo civil especializado en asistencia humanitaria y operaciones internacionales de emergencia que participa desde los años noventa en misiones coordinadas por organismos multilaterales.
Más allá del componente humanitario, la propuesta tiene lectura política: refuerza el posicionamiento internacional del Gobierno argentino dentro del eje liderado por Washington y marca un involucramiento directo en iniciativas de seguridad internacional impulsadas por el republicano.
El mensaje presidencial también explicitó el marco ideológico de esa participación, luego de que el libertario afirmará que la paz solo puede construirse sobre “derechos innegociables” como la vida, la libertad, la propiedad privada y la libertad de expresión, principios que definió como base de la nueva política exterior argentina.
Es preciso recordar que, el Consejo de la Paz es un organismo multilateral creado por Trump para disuadir los conflictos regionales en zonas como la Franja de Gaza y reducir la influencia diplomática de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ente que la potencia norteamericana abandonó, en la segunda gestión del republicano.

No obstante, los países más poderosos de Europa como Alemania, Francia, Reino Unido, España, entre otros, rechazaron la creación del Consejo de la Paz, tras alegar que sus intenciones geopolíticas se solapan con las facultades institucionales del Consejo de Seguridad de la ONU.
En lo que respecta al plan para reconstruir Gaza, es liderado por Jared Kushner, yerno del presidente de Estados Unidos, y el enviado especial por Medio Oriente, Steve Witkoff, quienes negociaron con Israel y Qatar, representante de Hamas, un plan de paz de 20 puntos, que determinaba, entre otros puntos, la liberación de los secuestrados.
Además, el proyecto Kushner-Witkoff se articula en torno a cuatro ejes principales: transformación económica, reconstrucción por fases, gobernanza y seguridad. Todas etapas que serán supervisadas por el Consejo de la Paz.
Por caso, entre las metas financieras, el plan aspira a elevar el Producto Interno Bruto (PIB) de la Franja de Gaza a más de USD 10.000 millones y aumentar el ingreso promedio anual por hogar a USD13.000, en la próxima década.
