El presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica, Hernán Szkrohal, confirmó ante el Retrato una dinámica de “serrucho” en la afluencia turística: picos de demanda sábados y domingos que se desploman hasta 20 puntos en la semana. El relevamiento en hoteles de 2, 3 y 4 estrellas ratifica la tendencia de estadías cortas condicionadas por el poder adquisitivo.
El carnaval en Mar del Plata vuelve a poner sobre la mesa un patrón de comportamiento que ya es marca registrada de este ciclo 2026: el “turismo de escapada”. La ciudad tendrá una pico durante el fin de semana, con niveles de ocupación que rozan el lleno total, y otra de retracción marcada a partir del lunes, evidenciando cómo el bolsillo dicta la duración del descanso.
En diálogo con el Retrato, Hernán Szkrohal, presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica (AEHG) de Mar del Plata, precisó el movimiento en el sector. “Tenés un 90% sábado y domingo, y baja 15 puntos el lunes y 20 el martes”, detalló el dirigente, situando el promedio general de la semana en un 80%.
El factor económico por
encima del perfil etario
Consultado sobre si el auge del turismo joven, que suele volcarse a alquileres temporarios o plataformas digitales, impacta negativamente en la hotelería tradicional, Szkrohal desestimó que sea una cuestión de competencia directa, sino de escala y presupuesto.
“Lo que más impacta es el tema de poder adquisitivo. Es la estadía más corta”, analizó. Para el titular de la AEHG, la ciudad posee una oferta de alojamiento tan vasta que las fluctuaciones no responden a un cambio de hábito generacional, sino a la capacidad de gasto. “El abanico de oferta en Mar del Plata es enorme. Tenés 415.000 camas entre lo que ofrecemos. Por eso, es incomparable Mar del Plata con otras ciudades más chicas, el universo de esta ciudad es muchísimo más grande”, explicó.
El “termómetro” categoría por categoría
El relevamiento particular en distintos establecimientos de la ciudad confirma la tendencia descrita por la Asociación, con disparidades según la categoría del servicio.
En el segmento de 4 estrellas, el Hotel Dos Reyes reporta una performance de alta demanda, sosteniendo una ocupación del 100% hasta el domingo, impulsada por el fin de semana. Sin embargo, el corte de la estadía es a partir del martes, la ocupación desciende al 60%, liberando casi la mitad de su capacidad operativa.
El escenario es similar, aunque con márgenes más ajustados, en la franja media. Hoteles de 3 estrellas como el Gran Hotel Continental registran un 85% de ocupación durante los días pico, cayendo a un rango de entre el 50% y 60% en la semana hábil. Por su parte, el Hotel España, de la misma categoría, alcanza el lleno total durante el fin de semana, para luego estabilizarse en un 50%.
Finalmente, en la categoría de 2 estrellas, establecimientos como el Hotel Las Heras replican la curva: un sólido 85% de ocupación sábado y domingo que se reduce a la mitad al comenzar la semana.
Los números exponen la realidad de una temporada que, si bien moviliza un volumen masivo de visitantes, carece de la continuidad de pernocte de años anteriores. Mar del Plata sigue siendo el destino elegido, pero la estadía promedio se ha comprimido al ritmo de la economía nacional.
