Vecinos del barrio San Carlos marcharon ante la Comisaria Novena reclamando seguridad

Un clima de miedo, bronca e inseguridad volvió a apoderarse de los vecinos de los vecinos del barrio San Carlos. Esta vez, el detonante fue un hecho que podría haber terminado en tragedia y que dejó a los vecinos con una sensación tan cruda como persistente: la certeza de que están cada vez más cerca de lamentar una muerte. Por eso, este miércoles, marcharon hacia la Comisaría Novena para exigir respuestas urgentes.

La movilización partió desde Olavarría y Larrea, a metros de donde el domingo por la noche un vecino fue baleado por motochorros, aun después de haber entregado su motocicleta. La imagen de esa esquina se convirtió en símbolo del hartazgo. Una pancarta encabezó la columna, integrada por unas 100 personas: “San Carlos exige seguridad, no vamos a perder un vecino”. El mensaje fue claro y directo, atravesado por el temor de que el próximo ataque sea irreversible.

Durante la marcha, los vecinos expresaron que la inseguridad ya forma parte de la vida cotidiana: robos a mano armada, entraderas, asaltos a comercios y un constante merodeo de motos que genera pánico. “Deberíamos ser muchos más, porque esto nos afecta a todos”, dijo una vecina, reflejando la sensación de desprotección generalizada y la desconfianza hacia las autoridades.

El hecho que encendió la alarma ocurrió cuando un hombre de 55 años y su hijo regresaban a su casa y fueron interceptados por cuatro delincuentes en dos motos. Aunque entregaron el vehículo, uno de los asaltantes disparó y la bala impactó en el tórax del hombre. Milagrosamente sobrevivió: el proyectil quedó alojado a centímetros de un pulmón. Para los vecinos, ese “milagro” no alcanza para traer calma.

La bronca también apuntó al Poder Judicial y a la Secretaría de Seguridad municipal. Carteles y cánticos dejaron en evidencia el descreimiento ante medidas que, según denuncian, solo aparecen después de las marchas y duran apenas unas semanas. Luego, todo vuelve a ser igual.

“Esto es un síntoma de Mar del Plata”, sostuvo Jésica, una de las manifestantes. Para ella y muchos otros, el ataque fue un punto de quiebre. “Tememos que tenga que morir alguien para que esto se frene”, confesó, poniendo en palabras un sentimiento que se repite entre los vecinos.

La marcha concluyó frente a la Comisaría Novena, donde fueron recibidos por autoridades. Pero el temor sigue intacto. San Carlos ya no marcha solo por seguridad: marcha por sobrevivir.