“Por amor a los Niños” la ONG que aloja y acompaña a niños con enfermedades graves

En una casa del barrio Pinos de Anchorena funciona desde hace más de tres décadas la ONG “Por Amor a los Niños”, una organización dedicada a acompañar a niños con enfermedades de alto riesgo y a sus familias durante sus tratamientos médicos. Allí, madres e hijos encuentran un espacio donde hospedarse sin costo, recibir alimentos y acceder a apoyo psicológico, jurídico y emocional.

Somos todos voluntarios, nadie cobra un sueldo. Lo hacemos por amor, como dice nuestro nombre”, explicó Soledad Vallejos, una de las integrantes del equipo. “Hace nueve años que mi familia y yo somos parte de esta ONG, y la verdad es que se trata de sostener día a día un espacio que para muchos chicos y mamás significa un respiro en medio del tratamiento”

El Hospital Materno Infantil recibe pacientes de toda la Región Sanitaria VIII. Muchos de ellos llegan desde otras localidades sin un lugar donde quedarse durante las internaciones o tratamientos prolongados. “Por Amor a los Niños” ofrece un hogar de tránsito con capacidad para cinco pacientes y sus madres, donde pueden permanecer el tiempo que sea necesario.

El tratamiento oncológico es largo, y hay familias que no tienen dónde dormir. Por eso les damos hospedaje gratuito, alimentos y acompañamiento. No pagan nada, absolutamente todo es sin costo”, detalló Vallejos.

La ONG fue fundada hace 36 años por Margarita Vila de Coppola, junto a un grupo de amigos que iniciaron la misión solidaria. “Margarita ya no está, pero su hijo sigue vinculado y se encarga de la parte contable. Tenemos personería jurídica y todo en regla, porque siempre se trabajó con mucha seriedad”, añadió Vallejos.

Para sostener los gastos de servicios y mantenimiento, la ONG realiza ventas solidarias de comidas, como pollos a la parrilla o empanadas. “Empezamos hace tres años con estas ventas para cubrir los gastos de la casa. Los primeros años llegamos a vender cien pollos, ahora hacemos menos, porque el contexto está complicado”, contó Vallejos.

La organización no recibe aportes estatales regulares, por lo que depende del apoyo de socios, donaciones de empresas y actividades solidarias. “Tenemos una cuota social de cinco mil pesos mensuales. Con eso y con la ayuda de la gente logramos pagar la luz, el gas y lo básico para mantener el lugar abierto”, explicó.

Además, la ONG cuenta con una cuenta bancaria en el Banco Nación a nombre de la institución, donde se pueden realizar donaciones. “Cualquier aporte, por mínimo que sea, ayuda. También hay personas que organizan peñas solidarias o nos acercan alimentos. Todo suma”, remarcó Vallejos.

Aunque la ONG lleva más de tres décadas de labor ininterrumpida, muchos marplatenses aún no la conocen. Por eso, Vallejos invita a la comunidad a acercarse y difundir su tarea. “Estamos en redes sociales como Por Amor a los Niños. Nuestro logo es un corazón rosa. Ahí mostramos lo que hacemos, los eventos y cómo pueden colaborar”, señaló.

La voluntaria destacó que el objetivo principal es seguir brindando contención a quienes más lo necesitan. “Queremos que nos conozcan, porque esta casa es de todos. Es un espacio de amor, de ayuda y de esperanza para los chicos que vienen a tratarse, y para sus mamás, que muchas veces llegan solas, sin recursos y con mucho miedo”