“Empresas ricas con trabajadores pobres”: reclamos y medidas en Sanidad

El conflicto en el Sanatorio Belgrano de Mar del Plata atraviesa su punto más crítico tras casi un año de atrasos salariales y pagos en cuotas, una situación que, según la Asociación de Trabajadores de la Sanidad (ATSA), refleja el deterioro general de las condiciones laborales en la salud privada. La secretaria general del gremio, Analía Moreda, aseguró en diálogo con el Retrato que el problema “ya es crónico” y que los trabajadores “están al límite de la tolerancia”.

El conflicto se agravó desde principios de 2025, cuando los empleados reclamaban el salario de diciembre sin obtener respuestas de la empresa. Las medidas gremiales se repitieron durante todo el año: retenciones de tareas, asambleas y protestas, con el mantenimiento de las guardias mínimas para no afectar la atención a los pacientes. El último capítulo se produjo el 8 de octubre, cuando ATSA realizó una nueva retención por el pago incompleto de los haberes de septiembre.

Moreda explicó que el sanatorio mantiene actividad plena, “se trabaja a cama caliente, se va un paciente y entran dos”, lo que a su entender demuestra que “el problema no es la falta de ingresos sino la administración”. La dirigente señaló que la empresa “se da el lujo de destratar al personal, amenazarlo y decirle: si no te gusta, te vas”, generando un clima de malestar y miedo entre los trabajadores.

Según datos del gremio, alrededor de 120 empleados se ven afectados, con salarios básicos de entre 850 mil y un millón de pesos. “Hoy el personal apenas ha cobrado el 70% del sueldo, y eso genera más enojo que alivio. Con 200 o 250 mil pesos no se paga ni el alquiler ni la comida, es una situación insostenible”.

Clínicas, geriátricos y PAMI  también en conflicto

El problema no se limita al Sanatorio Belgrano. ATSA denunció también atrasos y deudas en la Clínica Mitre de Miramar, donde unos 60 trabajadores reclaman el pago del aguinaldo y señalan la posible incorporación de personal no registrado. “Ningún empresario trabaja por beneficencia, todos tienen ganancias. Lo que no puede ser es que lo hagan a costa de los trabajadores”.

En la Clínica 25 de Mayo, el sindicato realizó una protesta en abril por despidos de empleados que habían reclamado sus derechos laborales, lo que calificaron como una práctica de amedrentamiento. En tanto, en algunos geriátricos de la ciudad, como Bonavista, se registran situaciones similares, con pagos parciales y demoras atribuidas a retrasos de PAMI. “Eso puede ser una justificación administrativa, pero lo que no se puede hacer es jugar a la ruleta con el sueldo de la gente”, remarcó la gremialista.

La dirigente también señaló que en otros casos, como en la Clínica Psicopatológica del Mar, los empleadores al menos “han dado la cara” y anticipado retrasos, mientras el gremio prepara nuevas actuaciones ante la cartera laboral si no se regularizan los pagos.

Incumplimiento de los acuerdos paritarios

El incumplimiento de los acuerdos paritarios firmados entre la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad (FATSA) y las cámaras empresariales profundizó la crisis. “La pérdida del poder adquisitivo es enorme. Nos reconocieron como esenciales durante la pandemia, pero seguimos cobrando sueldos que no alcanzan ni para vivir dignamente. Hoy una enfermera recién llega al millón de pesos. Es vergonzoso, sobre todo viendo que las empresas crecen, amplían consultorios y no toman más personal”

Retencion de tareas en el Sanatorio Belgrano

La retención de tareas en el Sanatorio Belgrano continúa por tiempo indeterminado hasta que se cancelen los haberes en su totalidad. El gremio aseguró que la atención de urgencias y cirugías se mantiene, pero con una dotación reducida. “Somos conscientes de que tratamos con pacientes, por eso garantizamos las guardias mínimas. Pero la paciencia de los trabajadores se agotó”

ATSA trabaja en coordinación con el Ministerio de Trabajo bonaerense, que ya intervino en el conflicto. Según Moreda, “la presión del sindicato y del Ministerio permitió que se hiciera un nuevo depósito, aunque incompleto, lo que solo incrementa la bronca de la gente”.

Moreda, señala la contradicción estructural del sector: “Vemos empresas que crecen, que amplían servicios, pero a costa de la sobrecarga y el agotamiento del personal. No hay más puestos de trabajo, hay más abuso. Las empresas tienen todo el derecho a administrar sus recursos, pero el salario no puede ser la variable de ajuste”

La dirigente reiteró que el reclamo no busca paralizar el sistema sanitario sino visibilizar la precarización creciente en clínicas y sanatorios privados. “En sanidad, todos somos esenciales todos los días. Desde la administrativa que recibe al paciente hasta el enfermero o la mucama. Y los esenciales tienen que cobrar en tiempo y forma, no a cuenta gotas