Tras las polémicas declaraciones del intendente Guillermo Montenegro contra la jueza Mariana Haydée Irianni, el Colegio de Magistrados y Funcionarios del Departamento Judicial de Mar del Plata emitió un contundente comunicado en el que expresó su “profunda preocupación” y defendió la independencia del Poder Judicial.
La reacción se produjo luego de que la magistrada del Juzgado de Responsabilidad Juvenil N°2 hiciera lugar a un amparo presentado por un vecino de Batán, ordenando a la Municipalidad garantizar un servicio gratuito de transporte público durante las elecciones del pasado domingo. La medida generó una respuesta inmediata y agresiva del intendente, quien cuestionó duramente la resolución judicial. “La jueza debería estar ocupada en no liberar delincuentes”, dijo Montenegro, visiblemente molesto por el fallo que obligó al municipio a asumir el costo del traslado de votantes.
Ante estos dichos, el Colegio de Magistrados salió al cruce y remarcó que declaraciones como las del jefe comunal atentan contra los principios republicanos. “El Estado de Derecho requiere del respeto a la división de Poderes y, en particular, a la Independencia Judicial”, señalaron en el texto difundido este lunes.
Además, advirtieron que para mantener un “diálogo institucional fecundo” es imprescindible un “apego a ultranza” a los valores establecidos en la Constitución Nacional y en la Constitución de la provincia de Buenos Aires.
El comunicado también recuerda que existen canales legales adecuados para expresar disconformidad con las decisiones judiciales, sin recurrir a ataques personales ni deslegitimar públicamente la labor de los magistrados.
Con esta intervención, el Colegio buscó poner freno a la escalada discursiva del intendente y sentar postura frente a lo que consideran un grave atropello a la Justicia. La dura respuesta de los jueces marca un límite claro a las declaraciones de Montenegro y reaviva el debate sobre el respeto institucional entre los distintos poderes del Estado.
