En oportunidad del áspero y duro debate en la sesión, dividió las opiniones sobre el espacio que terminaría concediéndosele a los vecinalistas. Mientras Valeria Crespo, Mariana Cuesta y Horacio Taccone y Juan Manuel Chjeppi cuestionaron duramente la iniciativa, desde el lado del oficialismo Emiliano Recalt, Marianela Romero y Agustín Neme respaldaron el hecho de fomentar “la participación público-privada”
Desde la bancada de Unión por la Patria presentó documentación que indicaba que el terreno en cuestión perteneció durante la dictadura a la Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina (ESIM), un centro clandestino de detención. Esto contrasta con el argumento oficialista de que el terreno “no tiene relación” con la lucha por los derechos humanos.
Valeria Crespo, de Unión por la Patria, afirmó que, aunque es posible tener actividades y colaboraciones entre lo público y lo privado, es fundamental respetar la historia y la memoria. También criticó el expediente por estar “plagado de irregularidades” y opinó que “nunca debió haber llegado a sesión”.
Mariana Cuesta, presidenta del bloque de Unión por la Patria, destacó que tanto sobrevivientes del centro clandestino como la Universidad Nacional de Mar del Plata se manifestaron en contra del proyecto. “Esta ordenanza tiene aspectos negacionistas. Intenta ignorar lo que sucedió”, afirmó.
Cuesta añadió que el expediente propone ceder el espacio público a una sociedad de fomento con cuestionables credenciales, y subrayó que se trata de una reserva ambiental que debería contar con un estudio de impacto ambiental. Además, criticó el hecho de que el alquiler se fijó en $250,000 mensuales, y consideró que el expediente “es una burla”. “¿A los que no se conmueven con las políticas de memoria, verdad y justicia no les preocupa que estemos entregando dos hectáreas por $250,000 al mes?”, preguntó.
Por su parte, Horacio Taccone, de Acción Marplatense, calificó la propuesta de instalar una destilería de gin en un terreno de valor histórico como “una barbaridad” y un “atragantamiento a la memoria”. Taccone cuestionó: “¿Qué nos está pasando para que hoy estemos considerando utilizar un espacio tan significativo para los sentimientos de los argentinos para instalar una destilería de gin? ¿Acaso el Ejecutivo municipal ha perdido la razón?”. A su juicio, esta decisión refleja un intento del intendente por “copiar” las acciones del Gobierno nacional.
Taccone subrayó que “donde hubo una tragedia, debemos mantener viva la memoria, no permitir la instalación de una destilería”. Además, señaló “violaciones a las normas legales”, como la ausencia de un estudio de impacto ambiental actualizado
Juan Manuel Cheppi, del Frente Renovador, dirigió un vehemente discurso contra el gobierno municipal, exigiendo “seriedad” para quienes desean una Mar del Plata que combine futuro con memoria, verdad y justicia.
Emiliano Recalt, de Crear Más Libertad, apoyó la idea de “seguir fomentando la participación público-privada” y consideró que la ordenanza podría ser un “impulsor” para futuras inversiones.
Marianela Romero, de la UCR, defendió el proyecto oficial, afirmando que es una iniciativa integral para el predio, que va más allá de la destilería de gin. Reiteró el compromiso del radicalismo con los derechos humanos y expresó: “Nunca más a la dictadura, siempre sí al avance de la ciudad”.
Agustín Neme, de Vamos Juntos, el bloque del intendente, insistió en que el expediente tiene como único propósito “valorar un espacio municipal” y no tiene connotaciones ideológicas ni está relacionado con los derechos humanos.
