El proyecto de renta Inesperada afectará a empresas con ganancias mayores a $ 1.000 millones en 2022

El ministro de Economía, Martín Guzmán, anunció que el Gobierno enviará al Congreso un proyecto de ley para gravar la renta inesperada por la guerra entre Rusia y Ucrania, que consistirá en “una sobrealícuota sobre el impuesto a las ganancias de las de sociedades de capital, aplicable al ejercicio fiscal del año 2022” y explicó que la base imponible es una ganancia neta o contable “que supere los mil millones de pesos”.
En ese sentido, aseguró que se trata de un “mecanismo que busca garantizar que en la Argentina haya más condiciones de equidad”, en un marco donde la guerra “afecta a millones y beneficia a muy pocos”, durante en un acto de presentación del proyecto de ley en el Museo del Bicentenario junto al presidente, Alberto Fernández.

“No estamos irrumpiendo con ninguna norma tirada de los cabellos, sacada de la galera. Estamos haciendo algo que el mundo hizo antes y hace ahora. Y no lo hacen los países que aplican regímenes no democráticos o que están volcados a la izquierda. Lo hace Gran Bretaña, Italia, lo plantea Estados Unidos. Siento que tenemos la obligación de dar este debate y el Congreso tiene la obligación de acompañar y sacar esta ley. No es una obligación del Frente de Todos. Es una obligación de todos los diputados y senadores.  Necesitamos que en una situación tan ingrata, que no sabemos cuando va a terminar, unos pocos no ganen tanto en desmedro de las inmensas mayorías”, sostuvo el Presidente.

El jefe de Estado comenzó su discurso hablando de las consecuencias de la invasión Rusa en Ucrania para justificar el proyecto: “Cuando hablé con Macron y Boris Johnson les aclaré que la guerra iba a tener efectos en el sur del mundo. La crisis afecta a África, Asia y países de Centroamérica. Afecta al Caribe. Hoy miraba en un WhatsApp que subió un CEO de una cerealera multinacional argentina cómo se incendiaba otra cerealera internacional repleta de trigo en Ucrania. Era trigo que se perdía para el resto del mundo. Cuánto más trigo falta, más sube el precio. Llegó a superar los 400 dólares. Algo inesperado en noviembre-diciembre”.

Y agregó: “El mundo, esta guerra, nos somete a dos realidades: que millones de seres humanos entren en riesgo y que muy poquitos ganen muchísimos. Esa es la inmoralidad que no podemos permitir. Es la indecencia que desde la política y el estado no se deben permitir. Está claro que esta guerra se convierte en una oportunidad. Hace falta petróleo, trigo, girasol, maíz y todos los precios suben. Es cierto que esos precios se pagan, en el mundo alguien los paga. Y unos pocos con todo eso medran y no llegan al conjunto social. Esa ganancia que nadie esperaba tener no llega al conjunto social”.

“En Argentina tienen un efecto dual. Ganamos vendiendo trigo porque sube, pero nadie desacopla los precios internos y hacen subir los precios con la suba internacional”, completó.