Sube la carne, sube el pan, y los marplatenses reorganizan su consumo diario

La carne vacuna acumuló una suba del 10,6% en marzo y supera el 68% en el último año, según el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina. En paralelo, el Centro de Industriales Panaderos Mar del Plata / Batán actualizó esta semana sus precios sugeridos con un incremento del 10,5%, el primero desde agosto. el Retrato salió a la calle a tomar el pulso de carnicerías y panaderías de la ciudad.

El impacto de la suba de precios volvió a golpear los mostradores de Mar del Plata, obligando a los consumidores a reestructurar su alimentación diaria. Tanto en el sector cárnico como en la industria panadera, los comerciantes reportan una fuerte retracción de la demanda frente a la reciente escalada de precios.

El valor de la carne vacuna registró un incremento del 10,6% durante marzo, acumulando un alza del 68,6% en el último año, según datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA). En ese sentido, los referentes del sector advirtieron sobre un cambio drástico en la conducta de los compradores.

Fabio Monjes, titular de Carnicerías Mar del Plata, detalló que la caída de las ventas en los mostradores locales alcanza el 50%. “El cliente que semanalmente consumía cinco kilos de carne, hoy te está consumiendo dos o tres”, sostuvo.

Ante esta situación, las familias migraron masivamente hacia alternativas de menor costo. Diego Lauriel, de la carnicería El Mercedino, precisó que la clientela se volcó de manera sostenida al cerdo, el pollo y cortes vacunos rendidores como la paleta o la picada común.

Al respecto, las cifras oficiales del IPCVA explican este fenómeno de sustitución. Mientras el kilo de carne vacuna alcanzó un promedio general de $18.564, el pollo fresco se ubicó en $4.822 y el pechito de cerdo en $8.944, estableciendo una brecha económica importante para el bolsillo.

Incluso los cortes vacunos más accesibles evidencian esta distorsión de precios. Según el relevamiento, la picada común promedia los $10.381 y la falda llega a los $11.724, valores que continúan duplicando a las alternativas. A su vez, el informe destacó que la carne resulta, en líneas generales, más barata en las cadenas de supermercados que en las carnicerías tradicionales.

El pan presiona el bolsillo y divide las estrategias de venta

En paralelo a los incrementos cárnicos, la industria panadera aplicó una suba del 10,5% en sus productos. Según el listado sugerido por el Centro de Industriales Panaderos local, el kilo de pan francés pasó a costar $4.000, mientras que la docena de facturas dulces trepó a $10.200.

Frente a esta actualización tarifaria, los comercios barriales implementaron agresivas estrategias de contención para no perder flujo de caja. Establecimientos independientes optaron por absorber parte de los aumentos, despegándose de la lista oficial para retener a los clientes.

En esa línea, desde la Panadería Independencia detallaron que comercializan el kilo a $2.800 como un diferencial competitivo. Además, ofrecen la docena de facturas a $8.600 con una promoción especial de tres unidades de regalo, buscando incentivar la compra por volumen.

Por otro lado, los locales que acusan fuertes caídas debieron liquidar su mercadería para sostener la estructura. Desde la firma Tío Gerardo, histórica de Mar del Plata, afirmaron registrar una merma del 30% en la facturación, lo que los obligó a reducir la docena de facturas a $6.500 y fijar el pan a $3.500. “Nos tenemos que mover porque si no no vendemos. La gente viene por dos cosas, por la calidad y por los precios, no por una sola.” precisó Marcelo desde el mostrador.

Otros comercios, como El Cañón o Moliesse, reportaron valores dispares que oscilan entre los $3.000 y $4.000 para el pan, evidenciando una fuerte distorsión de precios en los mostradores del centro.