El Club Atlético Once Unidos cumple este sábado 86 años y lo festeja, como ya es costumbre, con su Gran Paella. Este año el objetivo fue reunir 1400 personas y las entradas ya están agotadas. Detrás del festejo, hay una gestión de casi dos décadas que transformó un club de doscientos socios en uno de los más grandes de Mar del Plata.
Horacio Taccone asumió la presidencia de Once Unidos en septiembre de 2007. En septiembre próximo se cumplirán diecinueve años al frente de la institución. Lo que encontró era un club ordenado pero acotado, de alrededor de doscientos socios. Hoy la cifra proyectada es de 11.000. “Los cambios no se dan de un momento para el otro, sino con el transcurso de los años”, sostuvo en diálogo con el Retrato.
Taccone atribuye el crecimiento a una combinación de factores que en su enunciación responden a integrantes empujando en la misma dirección, compras sin favoritismos y la reinversión sistemática de lo que se recauda en obras que los socios pueden ver y usar. Desde la pochoclera hasta los sorrentinos que se venden en el club, cada ingreso tiene destino. “Somos buenos administradores. No queda muy bien decirlo, pero la verdad es que administramos bien”, afirmó.
Infraestructura propia, mano de obra propia
Once Unidos nunca contrató una empresa constructora, todas las obras, las grandes y las que no se anuncian, las ejecuta personal propio en relación de dependencia. “Son unos fenómenos, quieren al club, trabajan mucho todos los días y hacen que sea posible presentar este hermoso club”, dijo Taccone.
En la Villa Deportiva sobre la Autovía 2 se inauguraron 17.000 metros cuadrados de césped sintético que incluyen dos canchas de fútbol 11, dos de fútbol 7, vestuarios de hockey, sectores de beach volley y beach tennis. Se sumaron una cancha de básquet, un SUM para el hockey femenino y bancos para los visitantes. En la sede central, el proyecto más significativo, que aún queda por estrenar, es la calefacción de los vestuarios y el natatorio mediante un sistema de losa radiante. “El calor te sale desde el piso. Es una obra recontra importante. Cuando arranque el frío ya lo tenemos listo”, anticipó.
También se acaban de completar mejoras en el estacionamiento y un salón cubierto de 100 metros cuadrados con piso y cielorraso nuevos, aún sin actividad asignada. La tienda institucional, donde la ropa del club se vende a precio de costo, está en proceso de remodelación.
El colegio, la pileta y los sueños con plazos
Dos proyectos de mayor escala rondan el horizonte de la institución. El primero, es la posible apertura de un colegio de Once Unidos para el ciclo 2027, en el edificio del ex Tejedor. “Estamos trabajando para ver si podemos plantearnos ese sueño como objetivo. En los próximos días habrá alguna novedad”, dijo Taccone, sin confirmar números ni etapas. El segundo, es una pileta olímpica en la sede central. La condición que el presidente pone antes de ese proyecto es la construcción de cocheras subterráneas. “Si metemos una pileta olímpica, van a ir 3.000 personas más. No queremos hacerle más difícil la vida a los vecinos”, explicó. La pileta no llegará en 2026 pero no se descarta para el año próximo.
La Gran Paella con 1400 comensales
Taccone eligió esta imagen para explicar por qué el club hace lo que hace. “Lo más importante de todas las obras que hacemos es saber para qué las hacemos. Las hacemos para que se puedan generar lugares donde las personas y las familias se puedan encontrar realmente, cara a cara, puedan conversar, dialogar, mirarse. Queremos un punto de encuentro real y no tanta virtualidad, tanta pantalla, tantos likes efímeros dando vueltas.”
La Gran Paella del 86° aniversario es, en ese sentido, la expresión más directa de esa filosofía. Este sábado, desde las 21 horas, 1.400 socios, deportistas y amigos de la institución se sentarán a comer juntos, escuchar música en vivo y bailar. No quedan entradas. “La pasamos muy bien. Nos sirve para recargar las pilas. Es uno de los momentos lindos del año”, cerró Taccone.
