El movimiento se hizo visible en alojamientos, restaurantes y comercios, que trabajaron con niveles de ocupación Interesantes durante todo el fin de semana. Según estimaciones del sector, el gasto promedio por visitante se mantuvo en valores moderados, con fuerte incidencia en gastronomía y actividades recreativas. Las propuestas locales, desde ferias hasta circuitos al aire libre, captaron buena parte del consumo turístico.
En términos económicos, comerciantes destacaron que, si bien no se trató de un gasto excesivo, sí fue sostenido y permitió dinamizar las ventas en un contexto que venía siendo irregular. Los establecimientos gastronómicos, en particular, registraron picos de concurrencia durante el viernes y sábado por la noche.
El clima, por su parte, acompañó de manera dispar pero sin generar mayores inconvenientes. Las jornadas comenzaron con temperaturas frescas típicas del otoño, con momentos de sol que favorecieron las actividades al aire libre. Hacia el cierre del fin de semana, la nubosidad fue en aumento y se registraron algunas precipitaciones aisladas, sin afectar significativamente la agenda turística.
Mar del Plata cerró Semana Santa con un balance alentador, consolidándose como una opción elegida para escapadas cortas, donde la combinación de entorno, oferta y cercanía sigue siendo un factor clave.
