Semana Santa a media máquina: reservas dispares y hotel que cierra luego del feriado

Con un verano que dejó 130.000 turistas menos que el año anterior y una caída real del ingreso turístico estimada en un 30%, la ciudad llegó a Semana Santa necesitando un repunte. El relevamiento de el Retrato en hoteles del centro muestra un panorama fragmentado: del 90% en los cuatro estrellas al 21% en los más chicos, con un caso que resume el estado del sector.

Mar del Plata cerró su peor temporada de verano desde la pandemia. El arribo de turistas cayó un 3,7% interanual, unas 130.000 personas menos, la ocupación hotelera promedio apenas superó el 50% entre diciembre y febrero y quienes sí viajaron gastaron considerablemente menos  con una caída real de ingresos turísticos que se estima en torno al 30%. En ese marco, la Semana Santa llegó como lo que históricamente es para la ciudad: el último gran empujón antes del invierno. La diferencia este año es que el empujón se necesita más que nunca.

La Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica midió la ocupación el miércoles y obtuvo un resultado de entre 50 y 55%. Cabe recalcar que las mediciones finales se tendrán recien el lunes. Hernán Szkrohal, presidente de la asociación, explico a el Retrato que la llegada de turismo de cercanía en los días siguientes y la mejora climática del jueves podrían haber movido ese número hacia arriba.

Lo que se ve en la calle

Cualquier persona que recorra el centro de la ciudad podrá observar que la circulación de turistas y ciudadanos no es elevada en comparación a otras fechas. Por otro lado, el panorama que emerge del relevamiento propio entre hoteles del centro es desigual, con diferencias marcadas según la categoría del establecimiento.

En el segmento de cuatro estrellas, el Hotel Dos Reyes es el que mejor número exhibe: jueves y viernes al 90%, con una caída proyectada al 60% o menos hacia el fin de semana. En los tres estrellas, el Hotel España reporta un 70% de ocupación, con reservas que siguen sumando vía canales online. El Gran Hotel Continental arrancó el jueves en un 65% (su pico de la semana) y prevé bajar al 50% hasta el domingo, cuando la ocupación cae del todo. El Gran Hotel Panamericano se ubica en el 60%, sostenido hasta el domingo. El Gran Hotel Mónaco abrió el jueves en un 45%, con caída al 35% prevista para el viernes por salidas anticipadas, y con los huéspedes “muy pendientes al clima”, como indicaron desde la recepción.

En los dos estrellas el cuadro cambia. El Hotel Tirol, con 30 habitaciones disponibles, reportó apenas 9 ocupadas al momento del relevamiento, sin reservas confirmadas para los días siguientes. El Hotel Mar Azul registró un 21% sostenido durante todo el fin de semana, por debajo del año pasado.

“Ya no es rentable”

Sergio, uno de los familiares que gestiona el Hotel Oasis, un dos estrellas de administración familiar, describió la ocupación en pocas palabras: “Bajísima, la peor Semana Santa. No tengo con qué compararla, no solo las reservas: los precios están bajísimos. Ya no es rentable.”

El hotel nunca cerró. Pero este año, después de Semana Santa, lo hará. “Somos una familia, lo manejamos entre nosotros”, dijo Sergio. La decisión no es un anuncio de quiebra sino una señal de que los márgenes ya no justifican mantener las puertas abiertas durante la temporada baja. Es también, en miniatura, el estado de una parte del sector hotelero de menor escala que no tiene el colchón financiero de las cadenas para absorber un verano flojo y una Semana Santa mediocre.

El termómetro

El turista actual decide su viaje a último momento y en función del clima, lo que genera una incertidumbre estructural para quienes dependen de estos picos para sostenerse el resto del año. Las escapadas se acortaron y el gasto por persona cayó. Los referentes del sector comparan la capacidad de consumo actual con la de la crisis de 2001.

Aun así, hay indicios de que la ciudad apuesta por el largo plazo, las nuevas habilitaciones comerciales crecieron un 10% en lo que va de 2026, lo que sugiere que el sector privado no abandonó la plaza. La medición definitiva de ocupación llegará el lunes. Mientras tanto, el sol del jueves y la llegada de turistas de cercanía pueden haber movido los números. O no. Eso también se sabrá el lunes.