En el marco del acto conmemorativo por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, realizado este 2 de abril de 2026 en la ciudad de Mar del Plata, el Obispo Diocesano Monseñor Ernesto Giobando compartió un profundo mensaje de memoria, gratitud y compromiso colectivo.
El prelado inició su intervención destacando el sentido de la oración en honor a los caídos y a los excombatientes, a quienes definió como “combatientes permanentes por la memoria, la dignidad y el sentido de su entrega”. En un clima cargado de emoción, subrayó que su testimonio sigue interpelando a toda la sociedad argentina.
A pocos días del primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco, evocó palabras pronunciadas en 2008 por el entonces Cardenal Jorge Bergoglio, quien definía el conflicto como “una parte oscura de la historia argentina que sólo adquiere luz desde el coraje y la valentía de quienes lucharon”. En esa línea, el Obispo remarcó que persiste “una herida abierta que sigue sangrando en el dolor de las familias”, y llamó a no caer en la indiferencia social.
Asimismo, puso el acento en la necesidad de asumir una “deuda histórica” con los veteranos y con los caídos, señalando que esta sólo podrá saldarse cuando cada aniversario sea una verdadera instancia de reflexión, identidad nacional y compromiso con la paz. “La sangre de los 649 caídos no puede haber sido derramada en vano”, enfatizó.
En el tramo final, invitó a la comunidad a dejarse atravesar por las lágrimas de los combatientes, definidas como “lágrimas de emoción, gratitud, dolor y patriotismo que no cesan”, y expresó un mensaje contundente: “Gracias por no bajar los brazos, gracias por seguir luchando”.
El acto concluyó con una oración colectiva, renovando el compromiso de construir “un país más fraterno y solidario”.
