Cuarenta milímetros en una hora dejaron la zona sur de Mar del Plata bajo el agua

Un temporal de corta duración pero alta intensidad anegó el martes a la tarde los barrios del sur de la ciudad, desde Alfar y Playa Serena hasta la Avenida de los Trabajadores y Juan B. Justo. No hubo evacuados. Durante la madrugada se registró un segundo episodio similar. El director de Defensa Civil confirmó que “lo peor ya pasó” y que la ciudad continúa este miércoles bajo alerta amarilla.

El Servicio Meteorológico Nacional había emitido el aviso pasado el mediodía del martes. Menos de tres horas después, el cielo se cubrió desde el sur y una lluvia que duró poco más de una hora descargó 40 milímetros de agua que colapsaron el sistema pluvial de la zona sur y convirtieron en ríos calles de Alfar, Playa Serena, la Avenida de los Trabajadores y la calle 39, además de sectores del Puerto como Bermejo, Irala y Hernandarias (donde el agua ingresó a algunos comercios) y barrios residenciales como Güemes y Garay y el barrio Chauvín.

“Cuando es tan de golpe, en una zona tan puntual, colapsa todo. Cuarenta a sesenta milímetros en una hora, ninguna ciudad del mundo soporta ese aluvión de agua”, afirmó Alfredo Rodríguez, director de Defensa Civil municipal, en diálogo con el Retrato. No hubo evacuados ni, por fortuna, el temporal llegó sin viento significativo, lo que evitó daños estructurales. Dos o tres horas después de cesar la lluvia, el agua había drenado y la situación volvió a la normalidad.

Pasada la 1 de la mañana, la ciudad recibió un segundo chaparrón de intensidad similar al de la tarde. “Mucha agua en poco tiempo, entre la 1 y las 2:30”, describió Rodríguez. También generó anegamientos, pero “al no haber gente en la calle, el agua drenó con normalidad”. Adicionalmente, un trueno de gran intensidad hizo colapsar las líneas del 103 de Defensa Civil. “La gente se asustó y nos llamaron durante la madrugada”, relató el director.

Las bocas tapadas y la basura que agrava el anegamiento

Rodríguez señaló dos factores que se suman al aluvión: los restos de poda que en esta época del año tapan las bocas de tormenta, y la basura domiciliaria que los vecinos depositan en la vereda antes de los temporales. “Esas bolsas navegan por los cordones y terminan generando que uno mismo termine inundando su propio barrio”, advirtió. Cuadrillas de Obras Sanitarias trabajaron durante la tormenta liberando bocas de tormenta para acelerar el drenaje. “Se ponen a liberar todas esas bocas en plena tormenta. Una vez que logran ese despeje, todo drena con más facilidad”, destacó.

Defensa Civil remarca a los vecinos que si hay alerta de tormenta, no sacar la basura a la calle, o al menos no depositarla en el suelo.

Alerta amarilla para la noche del miércoles

Este miércoles la ciudad amaneció bajo alerta amarilla, un escalón por debajo de la naranja del día anterior. El SMN prevé lluvias y tormentas de variada intensidad con ráfagas de hasta 80 kilómetros por hora y acumulados de entre 30 y 70 milímetros que podrían superarse de manera puntual. “Es una alerta un poco más suave, pero no hay que distraerse. Va a estar la calzada mojada, hay que circular con precaución”, indicó Rodríguez, que aguardaba un nuevo reporte para la noche antes de dar un pronóstico definitivo para el resto de la semana. La mejora, según anticipó, llegaría para el fin de semana largo.