Crece el conflicto en el Teatro Auditorium y comenzarían con las medidas de fuerza

El conflicto laboral en el Teatro Auditorium de Mar del Plata atraviesa un punto crítico. Los trabajadores denuncian que, pese a la gravedad de la situación, no han recibido respuesta alguna por parte de las autoridades provinciales. Ni el Ministerio de Trabajo ha convocado a una audiencia de conciliación, ni la Mesa Técnica ha sido activada para canalizar el reclamo. El escenario se agrava día a día y ya se habla abiertamente de un paro total en puerta, con la consecuente suspensión de todas las actividades en el complejo cultural.

Cabe recordar que el personal del Teatro Auditorium se declaró en estado de asamblea permanente y anunció medidas de fuerza para los días 4 y 5 de abril. El detonante inmediato fue una recategorización salarial dispuesta en la última paritaria sectorial del 16 de marzo, que benefició únicamente a dos de los cuatro agrupamientos que integran la planta del organismo.

Sin embargo, el malestar excede ese punto específico. Los trabajadores advierten que existe una acumulación de reclamos históricos sin respuesta por parte de la Provincia, lo que profundiza el conflicto y alimenta el clima de tensión interna. La falta de diálogo institucional no hace más que acelerar un desenlace que podría paralizar por completo la actividad del teatro.

Según explicó la semana pasada Gabriel Dubois, secretario de Organización de ATE Mar del Plata y trabajador del Auditorium, una reciente medida generó una fuerte desigualdad salarial. Mientras algunos sectores recibirán incrementos significativos, otros apenas percibirán el aumento general. En particular, quedaron excluidos el agrupamiento técnico, encargado de áreas clave como iluminación, sonido y maquinaria escénica,  y los auxiliares artísticos, fundamentales en la extensión cultural.

La comparación con otros trabajadores estatales profundiza el descontento. Quienes se rigen por la Ley 10.430 accedieron a mejoras más amplias, incluyendo bonificaciones y sumas fijas, beneficios que no alcanzaron al personal del Auditorium debido a su régimen especial.

En este contexto, las medidas de fuerza ya afectan el normal funcionamiento del teatro y amenazan con escalar. Sin una intervención urgente de las autoridades, la suspensión total de actividades aparece como un escenario inminente.