Nahuel permanece hospitalizado tras ser agredido por un compañero dentro de la Escuela Secundaria N°38. La familia denuncia que el agresor acumulaba antecedentes de violencia sin respuesta institucional. Los directivos brillan por su ausencia.
El viernes 27 de marzo, dentro de un aula de la Escuela Secundaria N°38 ubicada en 11 de Septiembre al 4300, un adolescente de 14 años llamado Nahuel fue golpeado hasta perder el conocimiento por un compañero. Según la reconstrucción de los hechos, el agresor llegó tarde al aula y le exigió que le cediera su asiento. Ante la negativa, lo tomó del cuello y comenzó a golpearlo. La secuencia, que incluyó patadas en la cabeza cuando la víctima ya estaba en el piso, quedó registrada en un video que se viralizó en las redes sociales.
Nahuel fue trasladado de urgencia a la Clínica del Niño, donde permanece internado con fracturas en los huesos propios de la nariz y en el maxilar superior derecho. Por el momento, los médicos evaluaban si sería sometido a una intervención quirúrgica. “Hoy lo va a ver el otorrino y lo va a evaluar a ver si está como para darle el alta, si lo van a operar ahora, si lo van a operar más adelante o si no es necesario”, explicó Leopoldo Oscar Bergez, padre del adolescente. “Él está bien, está triste. No tiene ganas de ir al colegio”, agregó.
Un historial ignorado
Lo que el padre de Nahuel describió a continuación transforma el episodio en algo más que un hecho aislado. Durante todo el año pasado, sostuvo, el mismo agresor hostigó a su hijo de manera reiterada, le sacaba la silla, lo insultaba y en una ocasión le bajó los pantalones en el recreo. Bergez concurrió al establecimiento en múltiples ocasiones, firmó actas y habló con la directora, quien reconocía los hechos pero no adoptaba medidas de fondo. “Lo venía retirando a Nahuel porque lo molestaba. Bajaba a hablar con la directora, me hacía un acta, me decía que era verdad, pero despues nada”, relató.
Según testimonios recogidos durante la protesta realizada este lunes en la puerta del colegio, el joven habría protagonizado entre ocho y nueve incidentes violentos en tres años de escolaridad, acumulando decenas de actas disciplinarias sin que se tomaran medidas efectivas. El mismo día del ataque a Nahuel, según los presentes, el mismo alumno habría golpeado a otros tres compañeros durante el recreo, un hecho que las autoridades no mencionaron en sus comunicaciones posteriores.
La familia denunció además que, en un primer momento, desde el establecimiento se intentó minimizar la gravedad de lo ocurrido, describiéndolo como un intercambio de “tres golpes”. La ambulancia nunca llegó, fue el propio padre quien tuvo que trasladar a su hijo para que recibiera atención médica.
Directivos ausentes, escuela acéfala
La directora del establecimiento llevaba dos semanas de licencia al momento del ataque, la vicedirectora, que se encontraba presente ese viernes, solicitó licencia el mismo día. Hoy lunes, cuando padres y alumnos se concentraron frente al colegio para reclamar explicaciones, no había ningún directivo en el edificio. Quienes atendieron a las familias fueron inspectores de educación ajenos a la institución.
Según los testimonios, al momento de la agresión, ocurrida entre las 7.36 y las 7.40, los profesores aún no habían llegado al aula. El video del hecho registra voces que intentan detener al agresor, pero ningún adulto intervino.
Bergez también apuntó contra la familia del agresor, que no se comunicó en ningún momento con los padres de Nahuel. “Me gustaría hablar con el papá, que vengan y den la cara, porque nadie vino por mi hijo”, afirmó. Y fue contundente respecto a la responsabilidad institucional: “La escuela falló mucho y no tomó las medidas necesarias como para que esto no pasara. Las tomará hoy, pero hoy ya es tarde.”
Tras la protesta del lunes, inspectores confirmaron la expulsión del agresor y anunciaron que trabajarán con su familia para reubicar al joven en otra institución. Las clases fueron suspendidas ese día y se prevé su reanudación a partir del martes bajo la supervisión de los inspectores, mientras se define quién quedará a cargo de la conducción del establecimiento. Varios docentes no se presentaron por temor a represalias.
La familia de Nahuel adelantó que avanzará por todas las instancias legales disponibles. La denuncia ya fue radicada.
