Salud Mental: Las consultas por ansiedad, consumo y depresión crecieron un 103% 

Durante los primeros tres meses del año, la línea gratuita del municipio registró un incremento del 103% respecto al mismo período de 2025. La mayor demanda proviene de personas de entre 20 y 40 años, y las mujeres duplican a los varones en la cantidad de llamados.

La línea 109 de atención en Salud Mental de la Municipalidad de General Pueyrredon registró, entre enero y lo que va de marzo de 2026, un incremento del 103% en la cantidad de consultas respecto al mismo período del año anterior. El dato fue difundido por la Secretaría de Salud y representa, en términos absolutos, casi el doble de la demanda registrada doce meses atrás. En todo 2025, la línea recibió un total aproximado de 2.700 llamados.

El servicio funciona las 24 horas, los 365 días del año, es gratuito y está atendido por técnicos en acompañamiento terapéutico con respaldo de psicólogas que realizan seguimiento presencial dentro de las 24 o 48 horas posteriores al llamado cuando así lo requiere la evaluación.

Más demanda, más confianza

La licenciada María Marta Guerra, jefa del Departamento de Salud Mental municipal, comentó con el Retrato su interpretación sobre el salto estadístico. “El crecimiento de los llamados no solo habla de una mayor demanda, sino también de que cada vez más personas reconocen la línea 109 como un espacio accesible para pedir ayuda”, afirmó. En los centros de salud presenciales, señaló, no se percibió un incremento equivalente en la demanda, lo que sugiere que buena parte del crecimiento responde a una mayor difusión y apropiación del recurso telefónico, antes que a un agravamiento generalizado de la salud mental de la población.

Un elemento que favorece esa apropiación es la posibilidad de consultar desde la intimidad del hogar, sin necesidad de identificarse. “Por ahí la sensación de la persona es que puede hacer una consulta que de forma presencial le hubiese costado más o no la hubiese podido hacer“, explicó Guerra. Muchos llamados se realizan sin datos identificatorios y, según la funcionaria, el equipo sostiene la escucha de igual manera.

Quién llama y por qué

El perfil de los consultantes muestra que la franja etaria de entre 20 y 40 años concentra la mayor demanda, seguida por el grupo de 40 a 60. Las mujeres duplican a los varones en el total de llamados, una tendencia que Guerra describió como consistente con lo que se observa en la consulta presencial. “Es una característica bastante habitual para los que trabajamos en salud mental”, remarcó.

Entre los motivos predominantes aparecen los episodios de ansiedad (en su mayoría leves o moderados), las consultas de terceros vinculadas a consumos problemáticos (generalmente familiares que llaman por un ser querido), síntomas depresivos y pedidos de orientación sobre cómo acceder al sistema de salud. Este último grupo, aclaró Guerra, incluye a personas que nunca antes habían realizado una consulta de salud mental y utilizan el 109 como primer punto de contacto con el sistema.

Consultada sobre los días y horarios de mayor intensidad, la funcionaria señaló que el verano reduce el volumen de llamados, pero no necesariamente su complejidad: en épocas de temporada alta se suman consultas de personas que se encuentran transitoriamente en la ciudad.

La mayor concentración de llamados se registra durante los días de semana y en horario diurno. Los lunes son particularmente demandados. Las noches, en cambio, transcurren con escasa actividad, aunque los llamados nocturnos suelen requerir más tiempo de atención.

Cómo se resuelven los casos

Más de la mitad de las consultas se resuelven dentro del propio dispositivo, sin derivación. El operador abre un espacio de escucha activa que permite a la persona desplegar su situación espontáneamente, mientras el profesional evalúa indicadores de riesgo y estima la necesidad de intervención. “La ventaja es que el operador no es alguien que da una información, sino que es alguien con entrenamiento para poder evaluar todas estas cuestiones y obrar en consecuencia”, detalló Guerra.

El 20% de los casos requiere seguimiento en el servicio presencial, el 25% se orienta hacia la red de Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) y el 5% restante demanda intervención hospitalaria, generalmente con articulación directa con el SAME para abordaje domiciliario o traslado. Este último grupo incluye las situaciones de riesgo de vida, entre ellas, las vinculadas a la problemática del suicidio, que históricamente preocupa en Mar del Plata y representa, según Guerra, el porcentaje más acotado del total. “Afortunadamente no supera el 5%”, subrayó.

La línea 109 está disponible para residentes de Mar del Plata y Batán y puede consultarse información adicional en mardelplata.gob.ar/saludmentalweb.