Rodríguez calificó de vergonzosa la actitud de radicalismo: Llevaron a la UCR a la ultraderecha

Mario Rodríguez, histórico dirigente de la Unión Cívica Radical y ex concejal de Mar del Plata, trazó un paralelismo entre el plan económico de Martínez de Hoz y el de Milei y Caputo, y cuestionó con dureza la decisión del partido de integrarse al interbloque libertario en el Concejo Deliberante.

Mario Rodríguez se inició en la política de la mano de Raúl Alfonsín, en lo que recuerda como “la epopeya de la recuperación democrática”. Aquella UCR impulsó la CONADEP y el Juicio a las Juntas. Esta UCR, dice, integra el interbloque que en la sesión del 24 de marzo intentó transformar el homenaje a los desaparecidos en una jornada de negación de la dictadura. Para Rodríguez, la distancia entre esos dos momentos es una ruptura que tiene responsables concretos y consecuencias medibles en la ciudad.

“Para aquellos que nos iniciamos en la política de la mano de Alfonsín nos resulta intolerable ver a la UCR aliada al neofascismo, que niega y hasta reivindica la dictadura”, afirmó en diálogo con el Retrato. “Porque conocemos a algunos de los dirigentes que hoy conducen el partido, no nos sorprende, pero sí nos indigna y rebela”.

El paralelo económico

El comunicado que Rodríguez difundió en los días del aniversario del golpe trazó una comparación entre el plan económico de José Alfredo Martínez de Hoz y el que implementan Javier Milei y Luis Caputo.

“En estos días se empezó a viralizar una comparación entre los dichos que justificaron el ajuste de Martínez de Hoz y los dichos de Milei al momento de llevar adelante su programa económico. Cómo había coincidencias hasta en las exageraciones de las simulaciones de la inflación, tanto de uno como del otro, para justificar el ajuste posterior”, afirmó. En su lectura, la dictadura utilizó la violencia institucional para aplicar un programa que fue “devastador para la economía argentina, para la industria, para los sectores populares” y la deuda externa pasó de 7.000 millones de dólares al momento del golpe a 46.000 millones cuando Alfonsín asumió el gobierno.

“Hoy no estamos en dictadura, más allá de la tentación hegemónica y de la violencia verbal, y también la utilización de la fuerza física en las manifestaciones de jubilados. No podemos comparar la situación actual claramente con la dictadura”. Pero afirmó que las políticas son análogas: “La apertura indiscriminada de la economía, la baja de salarios, la rebaja de jubilaciones y el desmantelamiento del aparato productivo. Me parece que se toman las mismas medidas que nos llevaron al desastre que produjo en materia económica la dictadura”.

La Unión Cívica Radical CR rumbo

Sobre el derrotero del radicalismo, Rodríguez situó el punto de inflexión en el congreso de Gualeguaychú. “A partir de ahí la UCR ha ido corriéndose cada vez más a la derecha y hoy ya directamente hay funcionarios que han surgido del partido que ocupan cargos en el gobierno nacional”, afirmó. Enumeró como expresiones concretas de esa alineación a listas conjuntas en Mendoza y Chaco, al acompañamiento legislativo a la Ley Bases y a la reforma laboral. “Ninguna de esas dos leyes hubiera sido posible aprobar sin el acompañamiento del radicalismo”, remarcó.

La contradicción que señala tiene también una dimensión simbólica que lo irrita. “Los dirigentes del radicalismo no dejan de participar de los congresos de la Internacional Socialista, van, aprovechan los viajes, aprovechan el hospedaje. Pero cuando cruzan el charco se comienzan a hacer libertarios. Tienen una contradicción tremenda y eso la ciudadanía lo percibe, y por eso la crisis de representación”.

Mar del Plata: el cogobierno y el Concejo

En el plano local, Rodríguez describió un cogobierno entre La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y la Coalición Cívica que se expresa en el reparto del gabinete municipal y en la conformación de un interbloque de 14 concejales con mayoría automática en el Honorable Concejo Deliberante.

Teniendo como señal más evidente la última renovación de la mesa directiva del cuerpo, donde se rompió una tradición vigente desde 1983 y el resultado electoral dejó de ser el criterio para distribuir los cargos de conducción (históricamente los cargos de la Mesa Directiva se repartían respetando la representación de las mayorías y minorías). “Hubo un acuerdo entre La Libertad Avanza, el PRO y la UCR para quedarse con los cuatro cargos, incluido el secretario. Toda la mesa es del interbloque libertario que el radicalismo también integra”.

En la sesión del 24 de marzo, dijo, se rompió otra tradición: la conmemoración se corrió de fecha y, desde el bloque oficialista, “se intentó que fuera una jornada de negación y hasta de reivindicación de la dictadura, una cosa increíble, inaudita, con la presencia de los organismos de derechos humanos, con familiares de detenidos desaparecidos. La actitud del radicalismo fue vergonzosa, no poniéndole freno a esa actitud de compañeros de bancada”.

“Nunca fue tan poco democrático en estos años de democracia el funcionamiento del Concejo Deliberante como en la actualidad. Se cercena la palabra, se archivan los expedientes, no se convoca a los funcionarios para que den explicaciones, no se convoca a las comisiones. Nadie le va a pedir comportamiento democrático a los neofascistas o a la ultraderecha, pero a la UCR se le tiene que exigir, y lo están demostrando poco y nada”.

La ciudad en piloto automático

El retrato que Rodríguez hace de la gestión municipal no distingue entre el gobierno que se fue y el que llegó para completar el mandato. “Hay un intendente que se fue, un intendente que fue electo concejal y que asumió como intendente al que la gente no lo conoce, hay una falta de gestión absoluta. La ciudad está en estado de abandono y el gobierno está loteado en las distintas fuerzas que componen el bloque libertario”.

Enumeró los temas sin resolver: educación municipal en situación compleja, salud municipal deteriorada, calles en mal estado, falta de limpieza e inseguridad sin respuesta interinstitucional. “Si uno lo elige de intendente es para que resuelva los problemas de los vecinos. A eso se comprometió Montenegro cuando asumió y hoy está en situación de huida, se ha ido de la ciudad”.

Rodríguez participa hoy del Movimiento Derecho al Futuro y dialoga con sectores de la oposición para construir lo que describió como “una alternativa progresista” tanto al gobierno nacional como al municipal. Sobre si esa construcción puede albergar una identidad radical, fue cauto: “Sin abandonar nuestros valores y convicciones radicales”. La UCR que conduce el partido, afirmó, está convencida de que el lugar que ocupa es el correcto. “Va a pasar mucho tiempo” para que eso cambie, dijo. Y agregó, sin necesidad de aclararlo, que ese tiempo no es el de los vecinos que hoy esperan que alguien resuelva lo que la ciudad tiene sin resolver.