La convocatoria de los organismos de derechos humanos superó todas las expectativas y se estima que fue récord histórico para la ciudad. Madres y Abuelas de Plaza de Mayo encabezaron una columna que colmó el centro marplatense bajo la consigna “50 años no son un cuento”.
Desde las 14:30 las banderas comenzaron a acumularse en la esquina de Luro y San Luis. El PCR, Partido Obrero, PTS, Libres del Sur, CTA, ATE, el Sindicato de Luz y Fuerza, ADUM y APU entre otras organizaciones, fueron tomando posición bajo una tarde que acompañó con un cielo despejado. Los carteles con la cifra “30.400” y la leyenda “50 años no son un cuento” marcaban el tono de lo que vendría.
A las 16 horas la columna partió desde el Monumento a San Martín en Luro y Mitre. La encabezaban Madres y Abuelas de Plaza de Mayo junto a los organismos de derechos humanos que convocaron la jornada, detrás, una bandera gigante con el lema de la marcha, y pegada a ella, otra con los rostros y nombres de los desaparecidos en Mar del Plata. La multitud que las flanqueaba a ambos lados obligó desde el arranque a avanzar a paso lento. Luro y todas las perpendiculares desde La Rioja hasta Córdoba quedaron cortadas por la magnitud de la convocatoria.

La columna tomó dirección a la costa por Buenos Aires, dobló hacia Colón, continuó por Independencia y regresó por Luro al punto de partida. A lo largo del recorrido, entre los cánticos más repetidos se escuchó “Milei fascista, vos sos el terrorista”. Al cierre, los organizadores estiman una participación cercana a las 100.000 personas, cifra que los propios convocantes califican como récord histórico para el Día de la Memoria en la ciudad.
En la intersección de San Martín y Mitre, espacio habitual de las rondas semanales de Madres, funcionó durante toda la tarde una radio abierta con entrevistas a trabajadoras de la economía popular, referentes sindicales, jubilados y militantes territoriales, con la participación intercalada de artistas locales.
La movilización concluyó con un festival artístico bajo la consigna “Si hay que esperar la esperanza, más vale esperar cantando”. La jornada cultural abrió con una llamada de candombe y contó con la participación de Familia Albornoz Llunez, Luis Caro, Ipa Danza Folklórica, con un homenaje a La Sincera coordinado por Laura Carrazana, Coro Soles, El Carromato en intervención teatral, Mariela Kogan, Facundo “El Pájaro” con Yunta Candombera, Los Murguientos, Despuntando Vicios y La Recumbia Que Nos Parió.
