La Universidad Nacional de Mar del Plata arrancó el ciclo lectivo 2026 con la mayoría de sus aulas vacías. El paro de toda la semana convocado por la Agremiación Docente Universitaria Marplatense (ADUM) y APU lleva dos días de acatamiento superior al 80%, con varias facultades parando al 100% y los no docentes sumados a la medida.
“La comunidad de la Universidad de Mar del Plata ha entendido que la señal de un paro de una semana al comienzo del cuatrimestre era necesaria, dada la gravedad de nuestra realidad salarial”, afirmó la secretaria general de ADUM, Abigail Araujo, en diálogo con El Retrato.
Los gremios denuncian una pérdida salarial del 55% desde 2023 y exigen el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario frente al desfinanciamiento sostenido del sector.
Un inicio de cuatrimestre partido al medio
El impacto de la medida recae, en primer lugar, sobre los estudiantes que están comenzando. Muchos ingresantes se encontraron esta semana con un panorama que no esperaban y un comienzo de conflicto.
“Hay muchos alumnos que se están encontrando con la realidad que nos dejó el gobierno nacional: docentes con salarios tan deprimidos que van a un paro de una semana”, señaló Araujo. Algunos cursaban desde la semana anterior; esta semana no tuvieron actividad.
Carpa, marcha federal y más paros si no hay respuesta
El viernes, ADUM realizará una reunión de delegados y delegadas para organizar las próximas acciones. Ya hay dos fechas de paro confirmadas: la semana del lunes 30 de marzo y la semana del lunes 27 de abril.
Entre medias, el gremio se prepara para sumarse a la carpa universitaria nacional impulsada por la CONADU, que funcionará simultáneamente en varias universidades del país durante abril, con clases públicas y actividades culturales. Y también trabaja en la convocatoria a una nueva Marcha Federal Universitaria, que esperan concretar el 23 de abril, dos años después de la histórica movilización de 2024.
“Esperemos que la presión del Congreso, de los jueces que tienen que definir sobre la aplicación de la ley de financiamiento universitario y de toda la comunidad universitaria haga que el gobierno cumpla la ley”, afirmó Araujo.
“Concursos que quedan desiertos, docentes que no se reemplazan”
Más allá del conflicto inmediato, la secretaria general advirtió sobre un proceso de vaciamiento silencioso que es más difícil de medir pero igualmente preocupante. La pérdida de docentes no ocurre de golpe sino “por goteo”.
“En ingeniería, en nuestra universidad y en otras del país, hay concursos que quedan desiertos, cargos que no se llenan, docentes que abandonan la vocación y no hay nadie que los reemplace”, detalló.
El paro continúa hasta el viernes 20 de marzo pero se recomienda a los estudiantes consultar directamente con sus cátedras o unidades académicas para confirmar el estado de cada materia, dado que la adhesión varía según la facultad.
