La isla se encuentra en una grave crisis energética por el bloqueo estadounidense. Donald Trump dijo que sueña con “tomar Cuba”.A horas de las amenazas públicas de Donald Trump sobre una posible invasión estadounidense a Cuba, el gobierno de Vladimir Putin salió a expresar su “solidaridad inquebrantable” con la isla y a “condenar enérgicamente” los intentos de injerencia por parte de Washington.
La declaración fue expresada en un durísimo comunicado de la Cancillería rusa, en el que condenó la “creciente presión externa” sobre Cuba y se comprometió a seguir brindando al gobierno de Miguel Díaz Canel “el apoyo necesario, incluido el apoyo material”.
“Expresamos nuestra profunda preocupación por la escalada de tensiones en torno a Cuba y la creciente presión externa sobre la Isla de la Libertad”, dice el texto oficial en el que la federación reafirmó “su solidaridad inquebrantable con el gobierno y el hermano pueblo cubano”.
A la vez, remarcó que desde el Kremlin “condenamos enérgicamente los intentos de injerencia brusca en los asuntos internos de un Estado soberano, las intimidaciones y la aplicación de medidas restrictivas unilaterales ilegales”.
El respaldo de Moscú es el eco de las declaraciones que horas atrás expresó el titular de la Casa Blanca respecto de una posible invasión a la isla, tal como lo hizo en Venezuela y lo intenta en Irán.
“Creo realmente que tendré el honor de tomar Cuba, de alguna manera”, amenazó Trump durante una conferencia en la Casa Blanca, en la que por si hiciera falta una aclaración agregó: “Quiero decir liberarla o tomarla”.
La presión se sumó a la imposición unilateral de aranceles que la administración republicana dijo que aplicará a los países que vendan petróleo al gobierno de la Revolución.
La expresión de ayer despertó el rechazo de dirigentes políticos de buena parte de la región y generó sorpresa, ya que días antes el presidente Díaz Canel había revelado que hubo reuniones entre representantes de su gobierno y el estadounidense para zanjar los conflictos con los que presiona Trump.
El escenario hizo que también se volviera a exigir el fin del bloqueo que Estados Unidos aplica sobre la isla desde hace más de 60 años. En este sentido, Rusia interpretó que las amenazas de Trump “son una consecuencia directa del embargo comercial, económico, financiero de muchos años y, últimamente, el embargo energético impuesto por Estados Unidos a Cuba”.
Además, la potencia aliada a La Habana desde la Guerra Fría y protectora directa de la Revolución hasta finales de la década de 1980, reconoció que Cuba “enfrenta desafíos sin precedentes”.
Frente a ello, el gobierno de Putin dejó claro su compromiso: “Brindamos y seguiremos brindando a Cuba el apoyo necesario, incluido el apoyo material”.
“Estamos convencidos de que el heroico pueblo cubano, que en numerosas ocasiones ha demostrado su lealtad a los ideales de libertad, independencia y justicia social, así como una resistencia y un coraje sin igual frente a las amenazas externas, sabrá defender el derecho inalienable a elegir soberanamente su camino de desarrollo”, cerró el texto oficial.
